sábado, 30 de octubre de 2021

Bloques de piedra contra vehículos incontrolados

La laguna de las Trincheras se encuentra en el municipio de Güéjar Sierra (Granada). Consta de dos charcas, una temporal de escasa profundidad y otra más profunda y casi permanente, y presenta una población de anfibios muy diversa que incluye el gallipato (Pleurodeles waltl), el sapillo moteado ibérico (Pelodytes ibericus), la ranita meridional (Hyla meridionalis), el sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) y el sapo común (Bufo spinosus), entre otras especies, así como la culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) entre los reptiles.
Entre los diversos problemas que aquejan a este lugar se encuentra el paso incontrolado de motos, todo-terrenos y quads que circulan por la orilla de las charcas (las rodadas se aprecian en las dos fotos siguientes). En ocasiones llegan a atravesar el agua de una de las charcas, incluso cuando hay huevos o larvas de anfibios. Estos hechos fueron denunciados en abril de este año por la Asociación Herpetológica Granadina ante la Delegación de Agricultura, Ganadería y Pesca de Granada.
Rodadas de vehículos

Rodadas atravesando el agua


Para intentar solucionar este problema, el 29 de octubre contratamos una excavadora que se encargó de traer grandes bloques de piedra desde un terreno cercano y depositarlos en varios puntos de acceso a las charcas, de modo que impidiera la entrada de vehículos, al menos coches y quads (a las motos no hay quien las pare). Para esta actuación contábamos con el permiso de los titulares, tanto de la finca de donde se retiraron las piedras como del terreno donde están las charcas.
La zona alrededor de las charcas carecía hasta ahora de piedras grandes porque los vecinos del lugar se las llevan, probablemente para construir muros en los caminos, por lo que los bloques ahora colocados podrán servir también como refugios para los anfibios (en su fase terrestre) y demás fauna menuda de la zona.

miércoles, 27 de octubre de 2021

Liberación de larvas de sapo partero en el Jardín Botánico "Hoya de Pedraza"

El sapo partero bético (Alytes dickhilleni) es un anfibio endémico de las sierras béticas de Andalucía, Castilla la Mancha y Murcia, y el único anfibio catalogado en Andalucía. Tras varias inspecciones previas llevadas a cabo por nuestra asociación, el pasado 5 de octubre, integrantes de la AHG y dos Agentes de Medio Ambiente del Espacio Natural Sierra Nevada, junto con el personal del Jardín botánico, llevaron a cabo la suelta de un centenar de larvas de este anuro procedentes del excedente de una población de origen con buena salud poblacional, liberándolas en una de las balsas naturalizadas del jardín con condiciones ecológicas apropiadas.
El objetivo, crear una nueva población dentro del área de distribución de la especie en Sierra Nevada, permitiendo su dispersión hacia el resto de balsas interconectadas. Esta nueva localidad proporciona unas condiciones ideales para la formación de una nueva población, como un agua de calidad y la existencia de un cerramiento perimetral reforzado para evitar la entrada de jabalíes y ganado, así como un control del flujo de visitantes. También proporciona una zona de observación que contribuya a la divulgación e, incluso, quitar presión de otras zonas más frágiles.
Anteriormente (y dentro de las acciones de voluntariado Life Adaptamed – Sierra Nevada) integrantes de la asociación junto con un joven grupo de voluntarios/as excavaron manualmente una charca de unos 5 x 3,5 m en el sector silíceo del Jardín. Este nuevo vaso tendrá capacidad de colonización por parte de los anfibios.
Todas las acciones se hicieron con la pertinente comunicación previa y permiso por escrito de la autoridad ambiental y siguiendo escrupulosamente las normas de esterilización para prevenir la propagación de enfermedades fúngicas y víricas de los anfibios.

jueves, 14 de octubre de 2021

Otra limpieza en Zafarraya

Hace unos días nos enteramos de que la pequeña laguna del Concejo, en Zafarraya (Granada), estaba seca. 

Laguna del Concejo llena (mayo de 2016)


Laguna del Concejo seca (octubre de 2021)

Zafarraya es un municipio del extremo occidental de la provincia. Consta de una amplia llanura rodeada de montañas, de modo que las aguas de escorrentía y, sobre todo, las subterráneas procedentes de esos relieves periféricos se acumulan en la llanura central (geológicamente un poljé), originando pequeñas lagunas y charcas. A pesar de que estos humedales están rodeados de cultivos intensivos, contienen la mayor diversidad de anfibios de toda la provincia, estando presentes el tritón pigmeo (Triturus pygmaeus), el gallipato (Pleurodeles waltl), la ranita meridional (Hyla meridionalis) y el sapillo moteado ibérico (Pelodytes ibericus), entre otras especies. 

La presente sequía debe ser la causa de que la laguna del Concejo esté seca, aunque también debe influir la extracción excesiva de agua para los cultivos colindantes. Decidimos aprovechar esta circunstancia para retirar la basura acumulada en su cubeta seca y así, el pasado 9 de octubre extrajimos de ella mucho material agrícola (tubos de riego, semilleros, cuerdas, cajas de frutas…), además de bolsas, ropa, latas y botellas. 








Había de todo...


Basura extraída de la laguna del Concejo


Después hicimos lo mismo en otra pequeña laguna próxima, la del Corzo, que aún conservaba algo de agua. 


Laguna del Corzo casi llena (abril de 2016)

Laguna del Corzo casi seca (octubre de 2021)







... pero de todo



Basura extraída de la laguna del Corzo

Toda la basura de ambas lagunas la depositamos en grandes bolsas para que el ayuntamiento de Zafarraya las recogiera, tal como se había comprometido respondiendo a nuestra solicitud.

Es la cuarta o quinta vez que vamos a Zafarraya a limpiar algunas de sus lagunas y nos tememos que no será la última. Es una pena que estos pequeños humedales, refugio de una importante biodiversidad acuática, sean tan poco valorados, tanto por los propios lugareños como por la administración ambiental.

 


martes, 13 de agosto de 2019

Pequeñas acciones

Durante este mes de agosto, miembros de la Asociación Herpetológica Granadina hemos estado revisando algunos puntos de agua en el Parque Natural de la Sierra de Baza. Esta sierra cuenta con cinco especies de anfibios, entre las que destaca el sapo partero bético (Alytes dickhilleni). Aunque ocupa cauces naturales (su hábitat originario), el sapo partero bético cría en esta sierra sobre todo en estructuras artificiales, como albercas y abrevaderos.

Adulto de sapo partero bético

El principal problema de las albercas es que sus paredes verticales impiden la salida de los jóvenes metamórficos, los cuales mueren ahogados. Una de las albercas revisadas tenía rampas de madera colocadas por voluntarios en una actuación anterior, y ahora hemos renovado las sujeciones porque el tiempo las había deteriorado. Otras no tenían ningún tipo de rampas de salida y hemos colocado provisionalmente unos troncos sujetos con alambre.


Renovando las sujeciones de las rampas de salida


Los troncos son soluciones provisionales hasta la colocación de rampas de obra

Alberca con larvas de sapo partero bético colgadas de las paredes

También hemos localizado varios puntos de agua desconocidos para nosotros. Algunos no parecen adecuados para la cría del sapo partero, pero otros, como una gran alberca en medio del pinar, parecen ideales. Habrá que hacerles un seguimiento periódico.

Alberca recién localizada, posible nuevo punto de cría para el sapo partero bético

Los gestores de este Parque Natural saben desde hace años que en varios de estos lugares se reproduce el sapo partero bético, por lo que sorprende que aún no tengan colocada una rampa de obra y algunos de ellos sigan actuando como trampas mortales. Recordemos que esta especie es endémica del sureste peninsular y está catalogada como vulnerable. 


sábado, 20 de julio de 2019

Rescate de reptiles

Dentro de las IX Jornadas de la Cereza, el ayuntamiento de Güéjar-Sierra (Granada) programó para el 20 de julio una excursión popular hasta un barranco situado a varios kilómetros de la localidad. Contaba con la colaboración de la Asociación Herpetológica Granadina, ya que el recorrido pasaba por las charcas de las Trincheras, un enclave muy interesante para anfibios, y ése era un momento adecuado para que habláramos de estos animales, tan amenazados como desconocidos para el público.
Y eso hicimos. Al pasar junto a estas charcas informamos sobre las características de este interesante lugar que, con 8 especies de anfibios, es el más variado de la provincia para este grupo de animales.


Charca de las Trincheras, con una alta diversidad de anfibios

Explicando la importancia de la Charca

Sin embargo, el momento más interesante de la excursión fue totalmente inesperado. Al pasar junto a una alberca de riego, observamos varias culebras que habían caído y no podían salir, ya que la cubeta estaba plastificada y la pendiente, muy inclinada, carecía de puntos de agarre. 


Las pendientes de plástico impedían salir a los animales

Tras varios intentos fallidos por nuestra parte, al final empalmamos varios palos entre sí y estos, a su vez, a una manga, y pudimos sacar vivas una culebra viperina (Natrix maura), una de escalera (Zamenis scalaris), tres bastardas (Malpolon monspessulanus) y un lagarto ocelado (Timon lepidus). Algunos ya estaban medio muertos pero, tras una adecuada exposición al sol, se reanimaron y luego los soltamos. 


Poco a poco fuimos sacando las culebras


Culebra viperina recién sacada del agua


Culebra bastarda

Un ovillo con tres especies de culebras, antes de soltarlas.

Joven lagarto ocelado, también rescatado

Estas albercas cubiertas de plástico son auténticas trampas para todo tipo de animales, incluidas las personas.


Para este zorro llegamos demasiado tarde

Buscando el lado positivo, estos rescates son más didácticos que cualquier charla. 

jueves, 15 de marzo de 2018

Concentración de sapos corredores

A principios de marzo nos avisaron de que, en un punto de la carretera de La Cabra (Padul), estaban apareciendo muchos sapos corredores (Epidalea calamita) atropellados. El lugar es una vaguada donde se habían formado pequeños charcos de lluvia en mitad de un sembrado, a pocos metros de la carretera comarcal. La mayoría de los charcos estaban a un lado de la carretera, por lo que los sapos procedentes del otro lado debían cruzarla para llegar al agua.


Los charcos estaban en un sembrado, junto a la carretera.

Cada noche, sobre todo si era lluviosa, muchos sapos intentaban cruzar la carretera y eran atropellados en gran número. El problema se concentraba en un tramo de 300 m de vía, en donde un día contamos 366 ejemplares atropellados. Fuimos allá varias noches a rescatar lo que podíamos y en total retiramos del asfalto más de 500 sapos vivos, que luego soltamos lejos de la carretera. Era un poco desesperante observar cómo, mientras retirábamos unos ejemplares, otros nuevos aparecían por la cuneta y continuaban los atropellos. 


Por la noche los sapos invadían la carretera.

Ejemplar atropellado.

Cada círculo es un sapo muerto. Sin comentarios.

Iniciamos recorridos nocturnos.

Retiramos todos los sapos vivos que encontramos.

Sapo recién rescatado. Feo y precioso a la vez.


Cubo a cubo capturamos más de 500 sapos vivos.


Y los soltamos lejos de la carretera.


En los pequeños charcos del sembrado se agolpaban los adultos reproduciéndose. En un charco de apenas 5 m2 contamos más de 20 parejas copulando, y la cantidad de puestas era impresionante. Según nos dijo un lugareño, es el primer año que se producía tal concentración de sapos, debido sin duda a las frecuentes lluvias de las últimas semanas.  



Las cópulas o amplexos eran frecuentes.

Aquí se ven, al menos, cinco cópulas.

Los charcos estaban llenos de puestas.

       
Era poco probable que el agua se mantuviera el tiempo suficiente para que los renacuajos completaran la metamorfosis. De hecho, en los siguientes días observamos cómo muchos cordones de huevos quedaban al descubierto al evaporarse el agua. Por seguridad trasladamos algunas puestas a unas charcas situadas en unas canteras cercanas (Alhendín) y a otras charcas recientemente construidas en los jardines de la Facultad de Psicología (Granada), donde esperamos que las larvas se desarrollen con normalidad.



Trasladamos algunas puestas a otras charcas.

        A partir de ahora realizaremos un seguimiento de este tramo de carretera. Si estos atropellos masivos continúan habrá que plantearse soluciones más definitivas, como la colocación de barreras.