Asociación Herpetológica Granadina
Observación y comprensión de los anfibios y reptiles en sus hábitats al sur de España
lunes, 6 de abril de 2026
jueves, 2 de abril de 2026
¿Un ayuntamiento construyendo una charca en vez de destruirla?: algo está cambiando
Hace unos años el ayuntamiento de Beas de Granada nos convocó a una reunión. El alcalde nos informó que acababan de construir una charca y pretendían que fuera lo más natural posible, con flora y fauna autóctonas, para lo cual solicitaron nuestro asesoramiento. A los pocos días le enviamos un informe con algunas propuestas.
| La charca de Beas de Granada |
La charca tiene un contorno irregular, 60 m de largo y una profundidad máxima de casi 1 m. La base es una lámina de plástico sobre la cual se esparció una capa de gravilla. Los alrededores llevan un equipamiento lúdico (fuente, bancos, papeleras y carteles) y constituye un lugar de descanso y esparcimiento para los beatos, ya que se encuentra en las mismas afueras del pueblo.
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| A propuesta de nuestra asociación se construyeron rampas de salida |
En nuestras propuestas se resaltaba la conveniencia de que la charca tuviera anfibios, quizá el grupo de vertebrados que más está disminuyendo en las últimas décadas tanto en nuestra provincia como a nivel mundial.
No hubo que esperar mucho. De modo natural la charca fue rápidamente colonizada como nuevo punto de cría por el sapo corredor (Epidalea calamita) y el sapo
común (Bufo spinosus), lo cual indica que había un déficit de lugares de
reproducción para estas especies.
| Cordones de huevos de sapo corredor |
| Larvas de sapo común |
La charca parece abastecerse sólo de lluvia y parte del año permanece seca,
lo cual no es un problema sino todo lo contrario. En muchas charcas de aguas permanentes
se han soltado peces sin tener en cuenta que muchos se alimentan de crías de anfibios,
lo que ha provocado la disminución o incluso desaparición de éstos. La existencia de un
periodo seco garantiza que no habrá peces.
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| Sapo corredor adulto |
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| Sapo común adulto sorprendido de noche |
Pasados varios años desde su construcción se observa quizá un exceso de
gravilla y se echa en falta una mayor presencia vegetal que aporte más
naturalidad. No obstante, felicitamos al ayuntamiento por esta iniciativa que,
además de constituir un lugar de encuentro interesante para sus ciudadanos, ha
creado un punto nuevo para la reproducción de dos anfibios necesitados de
protección.
sábado, 28 de marzo de 2026
Educación y conservación
Hace unos días nos llamaron desde el Instituto de Educación Secundaria La Madraza, en la zona norte de la capital. En el patio del instituto tienen tres pequeñas charcas artificiales, muy bien naturalizadas, que utilizan con fines didácticos para estudiar los ecosistemas acuáticos. Al parecer, alguien introdujo hace años algunos sapos comunes (Bufo spinosus) y, desde entonces, todos los años se reproducen. En esos momentos las charcas estaban repletas de larvas o renacuajos.
| Una de las tres charcas del instituto |
Aprovechamos nuestra visita para dar unas pequeñas charlas sobre anfibios a alumnos de 3º de ESO, ayudados por fotos de diversas especies y modelos de plástico, resaltando la grave situación que atraviesan casi todas las especies de nuestra provincia.
Aunque el patio donde están las charcas es grande, la situación del instituto dentro de la ciudad hace imposible que todos los futuros sapillos encuentren lugares adecuados para llevar su vida terrestre. De hecho, a veces se han rescatado sapos cruzando alguna de las calles que rodean el centro escolar. Por ello nos pidieron que nos lleváramos algunas larvas y las soltáramos en otro lugar. Los propios alumnos fueron los encargados de capturar las larvas, más de 400.
| Los alumnos capturando las larvas |
| Larvas de sapo común |
Unas horas más tarde soltamos esas larvas en Beas de Granada, al borde del
Parque Natural de la Sierra de Huétor, en una charca que el ayuntamiento construyó en las afueras del pueblo y que ha sido colonizada de modo natural
por el sapo común y el sapo corredor (Epidalea calamita).
| La charca en Beas de Granada |
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| Soltando las larvas |
| Adulto de sapo común |
domingo, 22 de marzo de 2026
miércoles, 4 de marzo de 2026
Objetivo: reproducirse (aunque de diferentes maneras)
Entre los anfibios anuros presentes en la provincia de Granada hay una interesante muestra de diferentes estrategias reproductivas. El sapo corredor (Epidalea calamita) y el sapo partero bético (Alytes dickhilleni) representan dos maneras muy distintas de enfrentarse al proceso reproductor, y vale la pena detenerse un momento para compararlas.
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| Adulto de sapo corredor |
| Adulto de sapo partero bético |
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| Los sapos corredores ponen cordones con miles de huevos |
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| Huevos de sapo corredor: pequeños y numerosos |
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| Las larvas de sapo corredor son muy pequeñas |
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| Sapo corredor recién metamorfoseado |
| Macho de sapo partero bético cuidando sus huevos |
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| Las larvas de sapo partero bético a veces alcanzan gran tamaño |
| Sapo partero bético a punto de completar la metamorfosis |
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Sapo corredor |
Sapo partero bético |
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Tamaño del huevo |
1,0-1,6 mm |
3-4 mm |
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Nº de huevos por hembra |
1500-5600 |
30-150 |
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Desarrollo embrionario |
5-12 días |
25-40 días |
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Tamaño larvario tras eclosión |
3,5-8 mm |
11-15 mm |
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Tamaño larvario máximo |
≈ 30 mm |
≈ 80 mm |
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Desarrollo larvario |
24-54 días |
3 meses o más |
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Tamaño tras la metamorfosis |
6,7-13 mm |
10-23 mm |
Ninguna de estas dos estrategias
es mejor que la otra. Cada una responde a la ecología y al comportamiento particular
de cada especie, ha sido diseñada tras un proceso selectivo a lo largo
del tiempo y probablemente es la que ofrece mayores posibilidades de
supervivencia.
domingo, 1 de marzo de 2026
Nueva visita a las montañas de Güéjar Sierra
Esta vez acompañados por estudiantes de biológicas, además de alguna familia interesada por nuestras actividades.
Iniciamos la salida en un minibús que nos acercó a mitad de recorrido ya que el camino tenía unos obstáculos que el vehículo no podía sortear. Una vez iniciado el camino nos esperaba una buena cuesta, el consuelo fue que también nos acompañó un grupo nutrido de buitres leonados, llegamos a contar veinte; otros acompañantes fueron las vacas pajunas, una raza propia de estas montañas que nos miraban sin mucho estrés.
Por fin llegamos a Fuente Fría, un nacimiento que en estos años se ha modificado mejorando la fuente que antes era un chorro que caía en una simple bañera y que el Ayuntamiento de Güéjar Sierra arregló construyendo una fuente de piedra y cemento.
A la fuente le acompaña una pequeña charca que recoge el agua que sobra siendo un buen sitio de reproducción para anfibios. Ayer había ranas y sapos comunes con sus cordones de huevos recién puestos.
Subiendo un poco la montaña nos encontramos con un abrevadero de dos cuerpos, con agua y con renacuajos de rana común (Pelophylax perezi) que se encontraban en la parte del abrevadero que se estaba secando, por lo que entre todos hicimos un rescate improvisado a la charca que mas arriba había, grande y con vegetación para alimentarlos.
En total el paraje consta de una fuente, un nacimiento de agua, un abrevadero y tres charcas, lo que hace del lugar un ambiente ideal para que lleguen los anfibios para su reproducción.
El recorrido siguió vereda arriba en busca de un mirador que tenía unas trincheras de la Guerra Civil deterioradas por el tiempo. Desde allí se divisaba una alberca terrera y les explicamos el proyecto que estamos haciendo de recuperación de esos puntos de agua, inicialmente de origen agrícola y ahora reciclado para la fauna y flora.
También se les mostraron las plantaciones de árboles autóctonos que van salpicando los montes de esta parte de Sierra Nevada.
La excursión terminó con la vuelta a Granada a una buena hora para el almuerzo.
Publicado: Javier Benavides Sánchez de Molina.










