miércoles, 17 de junio de 2026

Medidas Compensatorias como soluciones a muchos problemas

Los impactos ambientales provocados por proyectos de desarrollo socioeconómico siempre han sido considerados inevitables bajo la premisa de que estaban justificados por los beneficios sociales que aportaban. Sin embargo, la normativa actual incorpora una interesante herramienta consistente en las “medidas de compensación ambiental”, imprescindibles para la aprobación de determinados proyectos que afectan al medio ambiente. Estas medidas pretenden compensar esos impactos negativos mediante acciones de signo positivo en hábitats y especies afectadas, si es posible de la misma naturaleza, pero de efecto contrario, que los impactos producidos.

Hace pocos días nuestra asociación entregó a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Granada una relación de 26 actuaciones que podrían realizarse como medidas compensatorias. Se llevarían a cabo en pequeños humedales e irían destinadas a la conservación de anfibios, quizá los vertebrados más sensibles a las alteraciones medioambientales actuales tanto a nivel provincial como mundial.

Estas actuaciones se pueden agrupar en varios tipos:


1. Compra de terrenos

Seis actuaciones se refieren a la compra de terrenos, todos de pequeña superficie, que contienen alguna charca o fuente con una interesante comunidad de anfibios. Con ello se pretende eliminar los problemas que ahora les afectan y garantizar su conservación futura. Las actuaciones se harían en Alhendín, Íllora, Loja, Montefrío y Órgiva.



La compra de pequeñas charcas no sería demasiado costosa


El sapo de espuelas (Pelobates cultripes) se beneficiaría de este tipo de actuación



2. Arreglo de fuentes

Tres actuaciones consisten en arreglar fuentes en mal estado, inicialmente construidas como abrevaderos para animales pero que han sido colonizadas por algunos anfibios para reproducirse. Comprende actuaciones en Íllora y Baza. 



Aunque necesitan reparaciones, algunas fuentes sirven de refugio a muchos anfibios



Varias poblaciones de sapillo moteado (Pelodytes ibericus) están asociadas a fuentes



3. Impermeabilización de charcas

Una de las actuaciones consiste en impermeabilizar una charca que ha reducido su capacidad de almacenar agua debido a una deficiente actuación humana. Este enclave se encuentra en Loja.



Hay charcas ganaderas cuya impermeabilidad se está deteriorando y precisan un arreglo

Joven gallipato (Pleurodeles waltl), especie presente en muchas charcas ganaderas



4. Vertido periódico de agua en charcas

Tres actuaciones se refieren a charcas que contienen poca agua o se secan con frecuencia, y los anfibios no suelen completar la reproducción. Habría que verter agua periódicamente, sobre todo en época de cría. Las actuaciones se harían en Loja y Lanjarón.



En Granada son frecuentes las charcas que se secan demasiado pronto


Hay lugares en los que el tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) no suele reproducirse por falta de agua



5. Vallado de charcas

Cinco actuaciones tratan del vallado de charcas que están amenazadas por vehículos que se acercan hasta la orilla y por ganado que pisotea puestas y larvas. Todas las actuaciones se harían en Güéjar Sierra.


Vallar algunos pequeños humedales evitaría muchos problemas


Ranita meridional (Hyla meridionalis)



6. Construcción de rampas en albercas

Siete actuaciones se refieren a la colocación de una rampa de obra dentro de una alberca, para que los anfibios que han nacido allí puedan salir y no mueran como hasta ahora. Afecta a enclaves de Colomera, Montillana, Benalúa de las Villas, Valle del Zalabí y Gor.



Muchas albercas sin rampas actúan como trampas para anfibios y otros animales


Este tipo de actuaciones benefician sobre todo al sapo partero bético (Alytes dickhilleni)



7. Colocación de barreras anti-atropellos

Por último, una actuación consiste en colocar barreras temporales a ambos lados de una carretera para evitar que los sapos la crucen y mueran atropellados, a la vez que son dirigidos hacia un paso subterráneo. Esta actuación se haría en Padul.


Las barreras anti-atropellos harían innecesarios los peligrosos rescates manuales
 

Esta actuación podría evitar la muerte de cientos de sapos corredores (Epidalea calamita)

lunes, 20 de abril de 2026

Los sapos de Puerto Lobo, otra vez

Hace dos años publicamos un post en este mismo blog sobre unas puestas de sapo corredor (Epidalea calamita) en Puerto Lobo, dentro del Parque Natural de la Sierra de Huétor. Los sapos criaron en un charco de lluvia en el aparcamiento del Centro de Visitantes, a riesgo de que los coches aparcaran encima. Contamos entonces cómo se delimitó el charco para protegerlo, cómo nuestra asociación y otros voluntarios estuvimos casi dos meses echando agua para evitar que se secara, y cómo al final se logró sacar adelante a la mayoría de las larvas.

La historia se ha repetido este año. Exactamente igual.


Mal sitio para poner los huevos



El charco se ha formado este año en el mismo lugar y los sapos han vuelto a criar en él. También se ha protegido de la misma manera: primero avisamos a los responsables del Parque Natural, los cuales colocaron cinta señalizadora para que no se aparcara encima y los voluntarios hicimos un murillo de tierra y piedras para que el agua no se derramara. También hemos estado yendo periódicamente a echar agua cogiéndola de una fuente próxima, con garrafas y una manguera. 


Se delimitó y protegió el charco



En tan poco espacio había miles de larvas


Cada 4 ó 5 días había que ir a echar agua, sobre todo si el tiempo era soleado 


Algunos días llegamos justo a tiempo, cuando apenas quedaba agua y las larvas se agolpaban tanto que el agua se veía negra 


Parte de las larvas se trasladaron a charcas permanentes cercanas para asegurar que, al menos, algunas sobrevivieran.  


Echando larvas en otras charcas que tenían más agua


Al final, también como hace dos años, la práctica totalidad de las larvas completaron la metamorfosis y se transformaron en minúsculos sapillos que se dispersaron por los alrededores.




En esta actuación hay que destacar la colaboración del personal del Centro de Visitantes Puerto Lobo, del Parque Natural. El esfuerzo ha valido la pena, pero habría que buscar una solución menos costosa dado que el problema en ese charco se repite cada pocos años. Estamos en ello.


Sapillo corredor de apenas 1 cm iniciando su vida terrestre


jueves, 2 de abril de 2026

¿Un ayuntamiento construyendo una charca en vez de destruirla? Algo está cambiando

Hace tiempo el ayuntamiento de Beas de Granada nos convocó a una reunión. En ella el alcalde nos informó que acababan de construir una charca donde antiguamente había un pequeño humedal y querían que fuera lo más natural posible, con flora y fauna autóctonas, para lo cual solicitaban nuestro asesoramiento. A los pocos días les enviamos un informe con algunas propuestas.


La charca de Beas de Granada


La charca tiene 60 m de largo y una profundidad máxima de casi 1 m. La base es una lámina de plástico con una capa de gravilla encima. Los alrededores llevan un sencillo equipamiento (fuente, farolas, bancos y papeleras) y constituye un lugar de descanso y esparcimiento para los beatos, ya que se encuentra en las afueras del pueblo.




A propuesta nuestra se construyeron rampas de salida 



En nuestras propuestas se resaltaba la conveniencia de que la charca tuviera anfibios, quizá el grupo de vertebrados que más está disminuyendo en las últimas décadas tanto en nuestra provincia como a nivel mundial.

No hubo que esperar mucho. De modo natural la charca fue rápidamente colonizada por el sapo corredor (Epidalea calamita) y el sapo común (Bufo spinosus) que empezaron a criar en ella, lo cual indica que había un déficit de lugares de reproducción para estas especies.


Cordones de huevos de sapo corredor

Larvas de sapo común


La charca parece abastecerse sólo de lluvia y parte del año permanece seca, lo cual no es un problema sino todo lo contrario. En muchas charcas de aguas permanentes se han soltado peces de colores u otras especies sin tener en cuenta que muchos se alimentan de crías de anfibios, lo que ha provocado la disminución o incluso la desaparición de éstos. La existencia de un periodo seco garantiza que no habrá peces.


Sapo corredor adulto


Sapo común adulto sorprendido de noche


Pasados varios años desde su construcción se observa quizá un exceso de gravilla y se echa en falta una mayor presencia vegetal que aporte más naturalidad. No obstante, felicitamos al ayuntamiento por esta iniciativa que, además de constituir un lugar de encuentro interesante para sus ciudadanos, ha creado un punto nuevo para la reproducción de dos anfibios necesitados de protección.


sábado, 28 de marzo de 2026

Educación y conservación

Hace unos días nos llamaron desde el Instituto de Educación Secundaria La Madraza, en la zona norte de la capital. En el patio del instituto tienen tres pequeñas charcas artificiales, muy bien naturalizadas, que utilizan con fines didácticos para estudiar los ecosistemas acuáticos. Al parecer, alguien introdujo hace años algunos sapos comunes (Bufo spinosus) y, desde entonces, todos los años se reproducen. En esos momentos las charcas estaban repletas de larvas o renacuajos.


Una de las tres charcas del instituto

Aprovechamos nuestra visita para dar unas pequeñas charlas sobre anfibios a alumnos de 3º de ESO, ayudados por fotos de diversas especies y modelos de plástico, resaltando la grave situación que atraviesan casi todas las especies de nuestra provincia.


Explicando la biología y problemática de los anfibios




Aunque el patio donde están las charcas es grande, la situación del instituto dentro de la ciudad hace imposible que todos los futuros sapillos encuentren lugares adecuados para llevar su vida terrestre. De hecho, a veces se han rescatado sapos cruzando alguna de las calles que rodean el centro escolar. Por ello nos pidieron que nos lleváramos algunas larvas y las soltáramos en otro lugar. Los propios alumnos fueron los encargados de capturar las larvas, más de 400.




Los alumnos capturando las larvas



Larvas de sapo común








Unas horas más tarde soltamos esas larvas en Beas de Granada, al borde del Parque Natural de la Sierra de Huétor, en una charca que el ayuntamiento construyó en las afueras del pueblo y que ha sido colonizada de modo natural por el sapo común y el sapo corredor (Epidalea calamita).


La charca en Beas de Granada

Soltando las larvas


Nos parece admirable que un centro educativo haga pequeñas charcas para estudiar la rica vida de esos ambientes acuáticos, y el dedicar parte de los individuos nacidos a repoblar otros lugares le da un enfoque conservacionista aún más digno de elogio. Felicitamos por ello a los profesores implicados y a los propios alumnos. 


Adulto de sapo común