miércoles, 5 de octubre de 2022

Tritón pigmeo: un adiós silencioso

             El tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) es un anfibio endémico de la mitad sur de la península ibérica exceptuando el tercio más oriental. 

 

Adulto observado de noche en una charca

 

La provincia de Granada se encuentra en el límite de su área de distribución. En las últimas décadas se han publicado varios mapas sobre su distribución en nuestra provincia donde aparece en un máximo de 16 cuadrículas UTM de 10 x 10 km (la provincia tiene unas 140 cuadrículas), todas situadas en la mitad occidental de la provincia (comarcas de Alhama, Loja y Los Montes), la cual registra una mayor pluviosidad que la mitad oriental. Casi siempre ha aparecido en charcas y lagunas, a veces en albercas, situadas tanto en zonas montañosas como en llanuras.

 

Charca con tritones en la comarca de Loja



Otra charca ocupada por la especie, también en la comarca de Loja

 Actualmente estamos revisando estas zonas para conocer su distribución presente y, tras las primeras prospecciones, la situación parece que es muy grave. De esas 16 cuadrículas donde la bibliografía marca su presencia hemos visitado 14 y sólo lo hemos localizado en 8, lo que supone una reducción del 57 %, aunque este dato es todavía provisional. 


Macho adulto

La disminución del tritón se está produciendo por desaparición del hábitat. Conocemos no menos de 9 lugares donde habitaba la especie y que han desaparecido por completo desecados o invadidos por cultivos o edificaciones. Los humedales de superficie reducida (charcas, pequeñas lagunas, áreas pantanosas, encharcamientos temporales, etc.) son considerados terrenos improductivos incapaces de alcanzar un alto valor ecológico a pesar de que, en muchas ocasiones, constituyen el refugio de una gran variedad de anfibios.

 

Hembra adulta


Además de estar poco extendido, esta especie vive en un reducido número de enclaves. En 2 cuadrículas lo hemos encontrado en 3 puntos en cada una, en otra cuadrícula sólo en 2 puntos, y en cuatro cuadrículas ocupa solamente un punto en cada una. Sólo en una cuadrícula de Zafarraya (comarca de Alhama) parece estar más extendido dadas las numerosas charcas de la zona.



Laguna en el municipio de Zafarraya (comarca de Alhama)

 

La principal amenaza actual es la desaparición del agua por el aumento de los regadíos y la superficie cultivable, a la que hay que sumar la introducción de especies foráneas (cangrejo americano y carpín) y la contaminación por residuos agrícolas. La mayoría de los lugares donde sobrevive se hallan en terrenos privados y ninguno en un espacio protegido.


Una laguna en Zafarraya casi seca por la sequía y la sobreexplotación del acuífero



Pozo para extraer agua para riego, construido en mitad de una charca con tritones
 

Pequeña charca donde hay tritones, con toda la orilla removida y la vegetación periférica eliminada


Cangrejo americano en una laguna granadina

 

Esta especie se nos está yendo de la provincia sin que nos demos cuenta.


lunes, 8 de agosto de 2022

En busca de la salamandra perdida. Crónica de una muerte anunciada

La salamandra común (Salamandra salamandra) es un anfibio con una alta variabilidad morfológica del que se han descrito muchas subespecies, dos de las cuales se encuentran en el sudeste de la península ibérica: morenica y longirostris


Salamandra común, subespecie morenica: con hocico redondeado y normalmente manchas rojizas

Salamandra común, subespecie longirostris: con hocico apuntado y sin manchas rojizas


              Distribución

    

           La subespecie morenica está presente en Sierra Morena desde Huelva hasta Jaén, sierras de Cazorla y Segura, algunas sierras de Albacete y Murcia y sierras del norte de Granada (Castril, La Sagra, Guillimona, etc.); sus poblaciones aún están bien conservadas. La subespecie longirostris sólo se encuentra actualmente en las provincias de Cádiz y Málaga, ya que ha desaparecido recientemente de Jaén, Córdoba y también de Granada, donde habitaba en el límite occidental colindante con Málaga y cuya última observación se produjo en 1989; las poblaciones de esta subespecie son más vulnerables.

 

Distribución de la salamandra común en Granada y parte del sudeste peninsular
(Salvador, Pleguezuelos y Reques, 2021. Guía de los anfibios y reptiles de España).
Se han añadido unas cruces en zonas de Granada donde ha desaparecido


Adulto de la subespecie morenica


Adulto de la subespecie longirostris 

 

Durante las últimas décadas hemos realizado numerosas entrevistas a personas que frecuentan el campo (pastores, agricultores, cazadores, etc.) para conocer la distribución pasada y presente de esta salamandra en la provincia de Granada. En una especie con una coloración tan llamativa y de reconocimiento tan fácil las respuestas suelen ser bastante seguras, tanto en sentido positivo como negativo, y eso nos ha permitido determinar que el “tiro” -como en muchas zonas se la denomina- tuvo en el pasado un área de distribución provincial mucho más extensa que la actual y estuvo presente en la mayoría de nuestras sierras.

Tornajo donde se reproduce esta especie en la sierra de Castril


Las citas más antiguas corresponden a grabados del siglo XVII donde se la señala en acequias del valle del río Darro, a las puertas de la ciudad de Granada, y a las crónicas del abad de Baza del siglo XVIII que la nombra en las sierras de Orce y Baza. En el siglo pasado hay datos en los años 70 en la Vega de Granada y en los 90 en la cuenca del río Guadalfeo y en las sierras de Parapanda, Huétor, Almijara y Tejeda. En Sierra Nevada hay citas en numerosos lugares de ambas vertientes, aunque más en laderas orientadas al norte y oeste. En el Instituto Ángel Ganivet se conserva un ejemplar que, según su etiqueta, fue capturado en Sierra Nevada en 1974. En uno de los barrancos tributarios de los Cahorros de Monachil se dio a finales de los 80 la que posiblemente fuera la última observación confirmada para toda Sierra Nevada. Por último, no hay datos sobre su presencia en las sierras de La Contraviesa, Lújar y Loja.


Larvas en un arroyo granadino

  

Las causas de su desaparición no son conocidas, pero debe haber influido el aumento de la aridez en el sudeste peninsular. Otras causas como cambios en las prácticas agropecuarias por la modernización del campo o alguna enfermedad fúngica, como las que ahora están devastando a los anfibios en todo el planeta, también pueden haber influido.


Joven de la subespecie morenica


No podemos descartar que en algunos lugares donde ya no se la ve se mantenga alguna pequeña población acantonada en reductos muy localizados, como enclaves cavernícolas o barrancos húmedos. Rogamos a los lectores que tengan información sobre la presencia presente o pasada de esta especie en cualquier lugar de la provincia que nos lo comuniquen al correo: sabandijape@gmail.com Pueden encontrar más información en nuestro blog: sabandijape.blogspot.com

jueves, 4 de agosto de 2022

Llegamos tarde

La vida de los anfibios que viven en charcas temporales es una carrera contra reloj. Así ocurre en la sierra de Loja, al oeste de la provincia de Granada, donde sapos de espuelas (Pelobates cultripes) y gallipatos (Pleurodeles waltl) se reproducen en charcas ganaderas de duración limitada. Algunos años hemos tenido que rescatar muchas larvas de estas especies que se hacinaban en minúsculos charcos a punto de desaparecer, y que sobrevivían devorándose entre sí.

 

Sierra de Loja

Hace unos días subimos de nuevo a la sierra. Sabíamos que íbamos tarde, pero teníamos la esperanza de llegar a tiempo. La primera charca tenía poca agua, pero suficiente para garantizar que las larvas de ambas especies pudieran completar su desarrollo.

 

La primera charca aún tenía agua


Larvas de sapo de espuelas capturadas guardando las medidas higiénicas necesarias 

Con las siguientes tres charcas llegó lo que nos temíamos. Estaban totalmente secas y en su fondo agrietado se agolpaban los cuerpecillos momificados de centenares de larvas de sapo de espuelas y de algunos gallipatos. El verano se les había echado encima, y más este verano especialmente caluroso.

 

La segunda charca estaba seca

Cientos de cadáveres de larvas de sapo de espuelas

Los cuerpos secos de dos jóvenes gallipatos

Otra charca seca

Más y más larvas muertas de sapo de espuelas

 

Es cierto que estamos en el sureste árido de la península ibérica y que esa temporalidad del agua es también un factor selectivo de evolución en estas poblaciones, pero eso no consuela cuando el sapo de espuelas es cada vez más escaso en la provincia no por la escasez de agua, sino por la continua destrucción de sus lugares de cría. 

Nos fuimos bastante jodidos por no haber llegado a tiempo, pero con el propósito de adelantar la visita el año que viene para evitar otro desastre.


Sapo de espuelas (foto de archivo)


viernes, 15 de julio de 2022

Revisando charcas terreras restauradas

Hace unos días nos llegamos a revisar algunas de las charcas terreras que nuestra asociación había restaurado en los últimos años en Güéjar Sierra (Granada), en las faldas de Sierra Nevada. En esta ocasión subimos a los Prados de los Peñoncillos, a unos 2050 m de altitud.

 

Las charcas son pequeños oasis en las secas laderas nevadenses  



En un artículo anterior (3 de febrero de 2022) comentábamos que estas charcas artificiales se construían junto a un nacimiento y servían para regar pequeñas parcelas cultivadas en una época pasada en la que predominaba una economía de subsistencia. La posterior desaparición de esos cultivos supuso también la pérdida de la mayoría de las charcas, que terminaron totalmente colmatadas. Una de las actuaciones que realiza nuestra asociación es su recuperación para transformarlas en hábitats para anfibios y demás flora y fauna acuática.


Antigua charca que aún permanece colmatada. La línea roja marca el borde aproximado de la antigua lámina de agua

 

Charca restaurada hace dos años que se mantiene en buen estado


A pesar de la actual sequía, casi todas conservan bastante agua




Los tres círculos rojos muestran la localización de tres charcas





La zona que recorrimos es frecuentada por el sapo común (Bufo spinosus) y el sapo corredor (Epidalea calamita), y en menor medida por el sapo partero bético (Alytes dickhilleni). Antes de estas actuaciones estas especies contaban con pocos lugares para reproducirse -apenas algunos charcos y regatos que duraban poco tiempo-, pero ahora las charcas ofrecen bastantes enclaves para ello.

 

Cópula de sapo común (Bufo spinosus), la especie más beneficiada por estas actuaciones

Cópula de sapo corredor (Epidalea calamita)

Libellula depressa es una de las libélulas que han colonizado estas charcas

Por los alrededores se encuentra el ortóptero Pycnogaster inermis, endémico de Sierra Nevada y otras sierras próximas

Estas masas de agua también sirven como bebederos para la fauna local y favorecen la aparición de prados verdes (borreguiles) que son frecuentados por el ganado.

 


En esa mañana revisamos 23 charcas restauradas. Salvo una que estaba seca, todas se encontraban con agua abundante y en buen estado, aunque algunas que tenían varios años de existencia reclamaban ya algunos retoques de mantenimiento. 

 

Estos pequeños humedales aportan diversidad al paisaje






La mayoría de estas actuaciones se realizaron con fondos proporcionados por la Asociación Herpetológica Española, obtenidos a su vez de convocatorias de Actividades de Voluntariado del Organismo Autónomo Parques Nacionales. 

viernes, 8 de julio de 2022

Un abrevadero para ovejas y anfibios

Hace unas semanas nos avisaron de que en un abrevadero donde cría el sapo partero bético (Alytes dickhilleni) había muy poca agua, así que decidimos ir a verlo. Aunque aún son numerosos los enclaves donde se reproduce esta amenazada especie, muchos presentan graves problemas y es frecuente que la reproducción no llegue a buen término.  

El lugar señalado se encuentra en el Parque Natural de la Sierra de Huétor (Granada), un espacio natural cercano a la capital que es utilizado como zona de esparcimiento para el área metropolitana de Granada.

 

Parque Natural de la Sierra de Huétor


Nos dirigimos al cerro del Chorrillo, una zona donde se alternan bosques y claros, éstos últimos ahora rebosantes de insectos florícolas. 

Escarabajo cerambícido del género Stictoleptura


Avispa Colpa quinquecincta


Ectophasia leucoptera, una preciosa mosca 


Juvenil de lagarto ocelado (Timon lepidus)

En ese cerro hay un nacimiento que siempre tiene agua, al menos nunca lo hemos visto seco. Ese agua se canaliza hasta varios abrevaderos metálicos en donde beben las ovejas, y es en ellos donde casi todos los años se reproduce el sapo partero bético.

 

Abrevaderos donde cría el sapo partero bético








Sorprendentemente, en esta ocasión no encontramos en el agua larvas de sapo partero sino de sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi), una especie que nunca habíamos visto reproduciéndose en ese lugar y pocas veces en ese hábitat. Por fortuna, los abrevaderos tenían bastante agua y no fue necesaria ninguna actuación por nuestra parte ya que calculamos que las larvas podrían completar su metamorfosis sin problemas.

 

Larvas de sapillo pintojo ibérico de 2-2,5 cm

Larva de sapillo pintojo ibérico

Adulto de sapillo pintojo ibérico (foto de archivo)


Nos alegró encontrar larvas de sapillo pintojo ya que este anfibio parece estar disminuyendo en muchos lugares, pero nos quedamos sin saber por qué no había larvas de sapo partero, que es la especie que siempre habíamos visto allí. Quizá se reprodujo antes y sus larvas ya se habían desarrollado y dispersado.

Antes de irnos conversamos con el ganadero propietario del terreno, al que de nuevo informamos del valor de esos abrevaderos para la reproducción de los anfibios.