lunes, 6 de febrero de 2023

Una poda necesaria

        A principios de febrero aprovechamos la celebración del Día de los Humedales (2 de febrero) para realizar una actuación que nos rondaba desde hacía tiempo. La pequeña charca de Puerto Lobo se encuentra en el Parque Natural de la Sierra de Huétor (Granada), y fue construida hace 10 años por la Consejería de Medio Ambiente para desarrollar actividades educativas medioambientales, ya que se encuentra junto al Centro de Visitantes.

 

La charca de Puerto Lobo


El sapo partero bético se reproduce en este lugar


En la charca se reproducen el sapo partero bético (Alytes dickhilleni), el sapo corredor (Epidalea calamita) y la rana común (Pelophylax perezi), las dos primeras especies en escaso número y la última de modo abundante. También ha colonizado la charca el junco churrero (Scirpoides holoschoenus), que se ha ido expandiendo poco a poco hasta cubrir casi la mitad de su superficie. Se hacía necesario controlar su expansión para evitar que en pocos años cubriera toda la charca en detrimento de su comunidad acuática. Además, las puntas afiladas de sus tallos eran un peligro para los niños, pues había invadido el sendero peatonal que rodea la charca.


La charca se estaba transformando en un juncal


Con el permiso de los gestores del Parque Natural -y su colaboración in situ- dedicamos una mañana a eliminar los juncos con tijeras de poda, hoces, serruchos y cualquier cosa que sirviera para cortar sus correosos tallos. También colaboró una representación de los scouts del grupo San Jorge 245.







Los juncos son duros de roer

 

También mangueamos en el agua y capturamos 259 ranas (189 larvas y el resto jóvenes o adultos) y 19 larvas de sapo partero, que aprovechamos para mostrárselas a los visitantes que se acercaban. Las larvas de sapo partero las devolvimos a la charca una vez finalizada la actuación mientras que las ranas las soltaremos en otro lugar, aliviando un poco la existencia del sapo partero.

 


Larvas de sapo partero bético


Jóvenes ranas comunes


Arrancando los cepellones de los juncos






Cepellones de juncos


Un remolque de la Consejería se encargó de retirar los restos de la poda

 

Antes de la actuación


Después de la actuación

Los juncos volverán a crecer, como debe ser. Sería preciso a partir de ahora controlar periódicamente su desarrollo para evitar un crecimiento excesivo.




lunes, 2 de enero de 2023

Renacen las charcas en la sierra de Loja

             La sierra de Loja, también llamada Sierra Gorda, se encuentra al oeste de la provincia de Granada. En su parte superior presenta pequeñas charcas temporales, unas seminaturales y otras artificiales, utilizadas como abrevaderos para el ganado.

Actualmente estamos realizando en esta sierra un inventario de sus charcas y demás puntos de agua. Lo comenzamos hace un par de meses, en plena sequía, cuando casi todas las charcas estaban secas, lo que era bastante deprimente. Los anfibios que viven en ellas debían estar entonces enterrados o escondidos entre las piedras. Por eso ha sido una satisfacción observar el cambio que se ha producido en esas charcas tras las lluvias caídas el pasado diciembre.



Foto superior: charca en El Navazo (sierra de Loja, Granada), totalmente seca el pasado octubre.
Foto inferior: la misma charca unas semanas después, tras las lluvias de diciembre.




Foto superior: charca en Fuente Alta, seca en octubre pasado.
Foto inferior: la misma charca llena de agua después de las lluvias de diciembre. 




Foto superior: charca del Pozuelo, sin nada de agua en octubre.
Foto inferior: la misma charca casi llena, en diciembre.



Foto superior: charca del Tejaillo en noviembre, cuando estaba seca.
Foto inferior: la misma charca en diciembre.
 

En la sierra de Loja se encuentran las que quizá sean las mejores poblaciones de gallipato (Pleurodeles waltl) y sapo de espuelas (Pelobates cultripes) de la provincia de Granada. Si bien el gallipato aún se encuentra en otros puntos de la provincia, el sapo de espuelas es muy raro fuera de la sierra de Loja, y los pocos puntos conocidos donde también cría están desapareciendo a pasos agigantados.

 

Gallipato joven (Pleurodeles waltl)

Sapo de espuelas joven (Pelobates cultripes)

Ambas especies empiezan ahora su ciclo reproductor. A ver si sigue lloviendo y éste es un buen año para ellos.


miércoles, 5 de octubre de 2022

Tritón pigmeo: un adiós silencioso

             El tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) es un anfibio endémico de la mitad sur de la península ibérica exceptuando el tercio más oriental. 

 

Adulto observado de noche en una charca

 

La provincia de Granada se encuentra en el límite de su área de distribución. En las últimas décadas se han publicado varios mapas sobre su distribución en nuestra provincia donde aparece en un máximo de 16 cuadrículas UTM de 10 x 10 km (la provincia tiene unas 140 cuadrículas), todas situadas en la mitad occidental de la provincia (comarcas de Alhama, Loja y Los Montes), la cual registra una mayor pluviosidad que la mitad oriental. Casi siempre ha aparecido en charcas y lagunas, a veces en albercas, situadas tanto en zonas montañosas como en llanuras.

 

Charca con tritones en la comarca de Loja



Otra charca ocupada por la especie, también en la comarca de Loja

 Actualmente estamos revisando estas zonas para conocer su distribución presente y, tras las primeras prospecciones, la situación parece que es muy grave. De esas 16 cuadrículas donde la bibliografía marca su presencia hemos visitado 14 y sólo lo hemos localizado en 8, lo que supone una reducción del 57 %, aunque este dato es todavía provisional. 


Macho adulto

La disminución del tritón se está produciendo por desaparición del hábitat. Conocemos no menos de 9 lugares donde habitaba la especie y que han desaparecido por completo desecados o invadidos por cultivos o edificaciones. Los humedales de superficie reducida (charcas, pequeñas lagunas, áreas pantanosas, encharcamientos temporales, etc.) son considerados terrenos improductivos incapaces de alcanzar un alto valor ecológico a pesar de que, en muchas ocasiones, constituyen el refugio de una gran variedad de anfibios.

 

Hembra adulta


Además de estar poco extendido, esta especie vive en un reducido número de enclaves. En 2 cuadrículas lo hemos encontrado en 3 puntos en cada una, en otra cuadrícula sólo en 2 puntos, y en cuatro cuadrículas ocupa solamente un punto en cada una. Sólo en una cuadrícula de Zafarraya (comarca de Alhama) parece estar más extendido dadas las numerosas charcas de la zona.



Laguna en el municipio de Zafarraya (comarca de Alhama)

 

La principal amenaza actual es la desaparición del agua por el aumento de los regadíos y la superficie cultivable, a la que hay que sumar la introducción de especies foráneas (cangrejo americano y carpín) y la contaminación por residuos agrícolas. La mayoría de los lugares donde sobrevive se hallan en terrenos privados y ninguno en un espacio protegido.


Una laguna en Zafarraya casi seca por la sequía y la sobreexplotación del acuífero



Pozo para extraer agua para riego, construido en mitad de una charca con tritones
 

Pequeña charca donde hay tritones, con toda la orilla removida y la vegetación periférica eliminada


Cangrejo americano en una laguna granadina

 

Esta especie se nos está yendo de la provincia sin que nos demos cuenta.


lunes, 8 de agosto de 2022

En busca de la salamandra perdida. Crónica de una muerte anunciada

La salamandra común (Salamandra salamandra) es un anfibio con una alta variabilidad morfológica del que se han descrito muchas subespecies, dos de las cuales se encuentran en el sudeste de la península ibérica: morenica y longirostris


Salamandra común, subespecie morenica: con hocico redondeado y normalmente manchas rojizas

Salamandra común, subespecie longirostris: con hocico apuntado y sin manchas rojizas


              Distribución

    

           La subespecie morenica está presente en Sierra Morena desde Huelva hasta Jaén, sierras de Cazorla y Segura, algunas sierras de Albacete y Murcia y sierras del norte de Granada (Castril, La Sagra, Guillimona, etc.); sus poblaciones aún están bien conservadas. La subespecie longirostris sólo se encuentra actualmente en las provincias de Cádiz y Málaga, ya que ha desaparecido recientemente de Jaén, Córdoba y también de Granada, donde habitaba en el límite occidental colindante con Málaga y cuya última observación se produjo en 1989; las poblaciones de esta subespecie son más vulnerables.

 

Distribución de la salamandra común en Granada y parte del sudeste peninsular
(Salvador, Pleguezuelos y Reques, 2021. Guía de los anfibios y reptiles de España).
Se han añadido unas cruces en zonas de Granada donde ha desaparecido


Adulto de la subespecie morenica


Adulto de la subespecie longirostris 

 

Durante las últimas décadas hemos realizado numerosas entrevistas a personas que frecuentan el campo (pastores, agricultores, cazadores, etc.) para conocer la distribución pasada y presente de esta salamandra en la provincia de Granada. En una especie con una coloración tan llamativa y de reconocimiento tan fácil las respuestas suelen ser bastante seguras, tanto en sentido positivo como negativo, y eso nos ha permitido determinar que el “tiro” -como en muchas zonas se la denomina- tuvo en el pasado un área de distribución provincial mucho más extensa que la actual y estuvo presente en la mayoría de nuestras sierras.

Tornajo donde se reproduce esta especie en la sierra de Castril


Las citas más antiguas corresponden a grabados del siglo XVII donde se la señala en acequias del valle del río Darro, a las puertas de la ciudad de Granada, y a las crónicas del abad de Baza del siglo XVIII que la nombra en las sierras de Orce y Baza. En el siglo pasado hay datos en los años 70 en la Vega de Granada y en los 90 en la cuenca del río Guadalfeo y en las sierras de Parapanda, Huétor, Almijara y Tejeda. En Sierra Nevada hay citas en numerosos lugares de ambas vertientes, aunque más en laderas orientadas al norte y oeste. En el Instituto Ángel Ganivet se conserva un ejemplar que, según su etiqueta, fue capturado en Sierra Nevada en 1974. En uno de los barrancos tributarios de los Cahorros de Monachil se dio a finales de los 80 la que posiblemente fuera la última observación confirmada para toda Sierra Nevada. Por último, no hay datos sobre su presencia en las sierras de La Contraviesa, Lújar y Loja.


Larvas en un arroyo granadino

  

Las causas de su desaparición no son conocidas, pero debe haber influido el aumento de la aridez en el sudeste peninsular. Otras causas como cambios en las prácticas agropecuarias por la modernización del campo o alguna enfermedad fúngica, como las que ahora están devastando a los anfibios en todo el planeta, también pueden haber influido.


Joven de la subespecie morenica


No podemos descartar que en algunos lugares donde ya no se la ve se mantenga alguna pequeña población acantonada en reductos muy localizados, como enclaves cavernícolas o barrancos húmedos. Rogamos a los lectores que tengan información sobre la presencia presente o pasada de esta especie en cualquier lugar de la provincia que nos lo comuniquen al correo: sabandijape@gmail.com Pueden encontrar más información en nuestro blog: sabandijape.blogspot.com

jueves, 4 de agosto de 2022

Llegamos tarde

La vida de los anfibios que viven en charcas temporales es una carrera contra reloj. Así ocurre en la sierra de Loja, al oeste de la provincia de Granada, donde sapos de espuelas (Pelobates cultripes) y gallipatos (Pleurodeles waltl) se reproducen en charcas ganaderas de duración limitada. Algunos años hemos tenido que rescatar muchas larvas de estas especies que se hacinaban en minúsculos charcos a punto de desaparecer, y que sobrevivían devorándose entre sí.

 

Sierra de Loja

Hace unos días subimos de nuevo a la sierra. Sabíamos que íbamos tarde, pero teníamos la esperanza de llegar a tiempo. La primera charca tenía poca agua, pero suficiente para garantizar que las larvas de ambas especies pudieran completar su desarrollo.

 

La primera charca aún tenía agua


Larvas de sapo de espuelas capturadas guardando las medidas higiénicas necesarias 

Con las siguientes tres charcas llegó lo que nos temíamos. Estaban totalmente secas y en su fondo agrietado se agolpaban los cuerpecillos momificados de centenares de larvas de sapo de espuelas y de algunos gallipatos. El verano se les había echado encima, y más este verano especialmente caluroso.

 

La segunda charca estaba seca

Cientos de cadáveres de larvas de sapo de espuelas

Los cuerpos secos de dos jóvenes gallipatos

Otra charca seca

Más y más larvas muertas de sapo de espuelas

 

Es cierto que estamos en el sureste árido de la península ibérica y que esa temporalidad del agua es también un factor selectivo de evolución en estas poblaciones, pero eso no consuela cuando el sapo de espuelas es cada vez más escaso en la provincia no por la escasez de agua, sino por la continua destrucción de sus lugares de cría. 

Nos fuimos bastante jodidos por no haber llegado a tiempo, pero con el propósito de adelantar la visita el año que viene para evitar otro desastre.


Sapo de espuelas (foto de archivo)