lunes, 20 de marzo de 2017

Plantación en la Dehesa de San Juan


Algunos de los miembros de la AHG nos desplazamos el pasado sábado 18 de marzo a la finca de la Dehesa de San Juan, dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada para participar en la primera de una serie de plantaciones de especies arbustivas y arbóreas autóctonas con riesgo de conservación.

En esta ocasión plantamos 15 acebos en unos barrancos de no tan fácil acceso (cargando a pie todo el material). En las dos zonas escogidas de plantación se aprovecharon los protectores de las marras fallidas de anteriores plantaciones efectuadas por el Parque.



Punto de encuentro en el inicio de la actividad.
Se usaron contenedores cuadrados de 3l, más fáciles de transportar.


Familias completas nos acompañaron en un magnífico día de campo.
Todo se traslada a lomos de los voluntarios. No fue tarea nada fácil el transporte.

La comitiva, al inicio de la ascensión.


El precioso sendero que nos hacía internarnos en la parte alta del valle.


Jose Manuel, uno de los técnicos directores, dando ejemplo en 
plena faena.
La plantación se hizo en microhábitats apropiados, con el suficiente cuenco y adicionando pastilla de abono de liberación lenta.
La pesada maza fue necesaria para 
clavarlos al suelo.
Protectores que recuperamos y que se reciclaron en esta actividad.
Colocamos grandes piedras para afianzarlos.
Los pesados y rígidos protectores mantendrán
a salvo del jabalí las plántulas.

La última fase fue un buen riego para activar el crecimiento de la raíz.
La grandiosidad del valle animaba al trabajo.


Dirigían la "expedición planta-árboles" Pepe Quirós y Jose Manuel Linares, experimentados sembradores, con 30 años de experiencia en el arte. Los demás íbamos de aprendices. Estuvimos acompañados por la Agente Medioambiental Maica Palomares Rus, del Organismo Autónomo de Parques Nacionales y por la vigilante del Parque Ángela Cano, quien nos recibió en la finca. José Antonio López y Manel Madrid, jardineros, aportaron sus conocimientos y buen hacer.

La agente, supervisándonos la actuación mientras trabajamos en pendientes muy abruptas
Aprovechamos la incursión para darle una vuelta a una de las acequias históricas de la zona. Tuvimos la oportunidad de poner en carga un par de tramos en la cercana loma de Cabañas Viejas, gracias a los conocimientos y buen hacer y entusiasmo de Pepe, creando de paso una pocita para anfibios en un lugar óptimo que encontramos en una de las caídas de los barrancos próximos. Esta zona es óptima para el sapo común (Bufo spinosus), común en la zona, y el sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi), aunque tenemos la intención de propiciar la presencia del sapo partero bético (Alytes dickhilleni), presente muy cerca de allí en una población residual descubierta recientemente por la Agente Carmen Palomares, del Organismo Autónomo de Parques Nacionales.

Pepe, supervisando el terreno.

Elegido el tramo de acequia, preparamos el terreno para construir 
un remanso con poza para anfibios.
Aspecto parcial del proceso

La acequia continúa desde aquí con normalidad.

Era fundamental obtener buenos "sillares" de pizarra 
nevadense para hacer el contorno de la charca.

Añadimos macollas de vegetación acuática de la propia acequia (berros) 
para impermeabilizar la presa y conseguir subir con ello el nivel del agua.

¡Una magnífica mañana!





sábado, 25 de febrero de 2017

Acciones en Güéjar Sierra

Hace un par de sábados, a partir de medios propios, materiales y humanos (al igual que con las acciones llevadas a cabo en Zafarraya durante el día de los Humedales) y, sobre todo, gracias a la iniciativa incansable de nuestro amigo Pepe Quirós, un grupo de miembros de la AHG aprendimos un poco de la maestría local y colaboramos en la instalación de un dique de refuerzo y un vallado perimetral en una gran balsa terrera en finca privada consorciada en el término de Güéjar Sierra, plantando además vegetación autóctona. Aquí va el reportaje...

Julio aporta piedras de la zona para el levantado del muro de contención.
Ángel construye un pretil de piedra como elemento de refuerzo en la parte de rebosadero.



La maestría de Mariano resultó indispensable.

Elías y Antonio se ocupan de la fijación de uno de los apoyos.


El resultado final. Ahora la charca es segura. Ya sólo falta que llueva!
Se remata con una plantación de arbolillos.




















Tras una excelente comida, barbacoa incluida, tuvimos al fin la oportunidad de acometer la segunda parte del día; el recrecimiento del sumidero de la laguna superior del Calar de Güéjar, incluida como Humedal de Andalucía (“Laguna de las Trincheras”), y con un problema de temporalidad excesiva de su lámina de agua, entre otros (habría que añadir los herbicidas en los lixiviados que ya han causado alguna mortandad de anfibios en la zona).


Realizamos un leve recrecimiento del nivel de la laguna gracias a un murete de piedra seca, y una limpieza del desagüe. Además, creamos refugios terrestres para los anfibios y reptiles. Para todo esto se solicitó previamente el oportuno permiso a la autoridad ambiental competente y el permiso de la propietaria de la finca de la Argumosa.

Transporte de los materiales hasta el punto de trabajo (nota: no había anfibios activos en la zona, por supuesto, al estar la laguna completamente seca).
Primeramente, se nivela y proyecta la actuación.

Transporte y colocación de los sillares más pesados de la base. Su manipulación requiere más maña que fuerza física.

Se aporta tierra y piedras de la zona en carretilla y usando la furgoneta.
Se apelmaza la arcilla de la base de una de las charcas, de donde hemos tomado el sustrato para la actuación del murete.
Se va preparando la mezcla con tiento y maña. Es indispensable un contenedor apropiado al volumen de mezcla que se va a usar.
Poco a poco, el murete del sumidero va tomando forma y alcanzando la altura prevista.








Se reexcava el propio sumidero para que siga dando servicio a la charca inferior

Se añade una capa superficial de hormigón grueso para darle consistencia al conjunto.

 Se le añade el hormigón superficial (Pepe y Mariano prepararon dos sacos completos), que fue repartido con maestría con la paleta por el señor Quirós. En el otro lado, se reexcavó el sumidero del vaso, que no se puede perder para dar servicio a la chaca inferior (tan importante para especies como el gallipato o la renita meridional) y que no se vean afectados los almendros de la zona.
Se añade una capa de tierra superficial para integrar visualmente la actuación.

Aspecto final. Se añaden refugios en los laterales.

Colaboraron además en la acción como voluntarios locales y maestros Pepe, Ángel, Mariano y José Manuel, con la colaboración de los voluntarios Antonio Yeste, Elías y Jan, el benjamín del grupo.

Este humedal constituye uno de los mejores puntos de cría para especies amenazadas de anfibios en la provincia, entre ellos, el gallipato (Pleurodeles waltl), el sapillo moteado ibérico (Pelodytes ibericus), por temporadas, el sapillo pintojo meridional (Discoglossus galganoi jeanneae), y la siempre presente ranita meridional (Hyla meridionalis), que tiene su mayor cota peninsular aquí. También, otras comunes, aunque en regresión, como el sapo común (Bufo spinosus) o el sapo corredor (Epidalea calamita). Como especie de reptil con interés, la cada vez más escasa culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora). Como especies extintas en tiempos recientes, se menciona el tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) y el galápago leproso (Mauremys leprosa), este, en los últimos 10 años.

Entre la problemática constatada en esta zona, se nombra la excesiva estacionalidad de las láminas, que algunos años no llegan ni a formarse, el empleo de fitoquímicos en los cultivos cercanos de almendros, con mortandades puntuales de anfibios (gallipato y sapillo moteado en 2016), la reducción del vaso por obras (vaso inferior),  la colmatación de ambas lagunas, la escasez de refugios en la superior, el pisoteo por ganado y caballos sueltos, o la presencia de jabalí o puntual de cangrejo rojo americano (por fortuna, parece que desaparecido ya).

Ya sólo nos queda esperar las ansiadas lluvias…

domingo, 12 de febrero de 2017

Retirando basura en las lagunas de Zafarraya

A principios de febrero varios miembros de la Asociación Herpetológica Granadina estuvimos retirando basura en las lagunas de Zafarraya (Granada), unos humedales de reducida superficie que, sin embargo, presentan la mayor diversidad de anfibios de toda la provincia. A pesar de ello, acumulan muchos desperdicios procedentes de los cultivos de alrededor, ya que están situadas en una amplia vega con agricultura intensiva. La limpieza se enmarcaba entre las actividades organizadas por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para celebrar el Día Mundial de los Humedales, y contamos con la compañía de dos agentes de este organismo. Habíamos informado al ayuntamiento y asociaciones culturales de la localidad de Zafarraya para que participaran en la actividad pero, por desgracia, no acudió nadie del lugar.
A lo largo de una fría mañana estuvimos limpiando las lagunas del Concejo, Rico y Lucena, retirando botellas, bidones de plástico, restos de cajas de corcho y muchas gomas de riego, entre otras porquerías.



Algunas orillas tenían basuras de todo tipo

Las lagunas se encuentran en medio de los cultivos

Evitamos pisar el agua dado que, por estas fechas, ya podía haber puestas de anfibios 

Así que, con mucho cuidado, fuimos sacando la basura

Retiramos muchas gomas de riego que algunos bestias habían abandonado en las orillas

Incluso había botellas de herbicidas con la etiqueta de alta toxicidad


Durante la limpieza encontramos tres tritones pigmeos (Triturus pymaeus) y una ranita meridional (Hyla meridionalis), dos de las ocho especies de anfibios que pueblan el lugar.

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Toda esta basura sacamos de una sola de las lagunas

Tras esta actuación intentaremos seguir realizando actividades periódicas en las lagunas de Zafarraya y difundiendo sus valores entre la población local, para que estos pequeños humedales no desaparezcan.