viernes, 24 de julio de 2015

Rescate en la Sierra de Loja

Continuando con las acciones de rescate de anfibios en la Sierra de Loja que se realizaron el año pasado, (Enlace). Nuevamente nos hemos acercado por esta sierra, al ser avisados del mal estado de una de las charcas, por uno de los pastores de la zona .

Cientos de larvas y renacuajos de gallipato y sapo de espuelas, agonizaban en unos pequeños charcos.






Un pequeño gallipato por las inmediaciones.



Las larvas fueron trasladadas a una charca muy cercana.



De camino a la charca nos encontramos con unos cuantos de estos.





Y sorprendimos a esta perdiz con sus polluelos.


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miércoles, 3 de junio de 2015

La Charca del Puerto, una asignatura pendiente

Dentro de la provincia de Granada, la zona más occidental es la que presenta una mayor diversidad de anfibios debido, sobre todo, a que por allí penetran los frentes húmedos procedentes del atlántico. También influyen factores geológicos y topográficos locales, como ocurre en el Llano de Zafarraya, donde la existencia de un gran acuífero con un nivel freático superficial propicia la formación de pequeñas charcas.

Charca del Puerto
Una de estas charcas es la del Puerto, de aguas permanentes y con unas dimensiones de 50 x 30 m. En ella se han detectado siete especies de anfibios: gallipato (Pleurodeles waltl), tritón pigmeo (Triturus pygmaeus), ranita meridional (Hyla meridionalis), sapillo moteado ibérico (Pelodytes ibericus), sapo común (Bufo spinosus), sapo corredor (Bufo calamita) y rana común (Pelophylax perezi), con lo que este lugar es, probablemente, el enclave granadino con mayor diversidad de anfibios. A estas especies hay que añadir algunos reptiles acuáticos o que viven en sus orillas, como el galápago leproso (Mauremys leprosa), eslizón tridáctilo (Chalcides striatus), culebra viperina (Natrix maura) y culebra de collar (Natrix natrix).

Gallipato
La Charca del Puerto se encuentra en la base de la Sierra de Loja, un lugar recientemente declarado Zona de Especial Conservación (ZEC). Cuando la administración sacó a información pública los límites provisionales de esta ZEC, la Asociación Herpetológica Granadina (AHG) presentó una alegación para que se incluyera la charca del Puerto, que había quedado fuera de la ZEC por sólo 200 metros. Por desgracia, hace unos días se han publicado los límites definitivos y nuestra alegación no ha sido aceptada. 

Puesta de sapillo moteado ibérico 
El principal problema de este lugar es que hace pocos años algún irresponsable introdujo carpines (Carassius auratus), que actualmente son muy abundantes. Está comprobado que esta especie depreda sobre huevos y larvas de anfibios, por lo que es probable que ésta sea la causa de que en los últimos años se haya notado una disminución general en los anfibios de la charca, y que algunas especies sean ya difíciles de detectar, como la ranita meridional.

Pareja de sapos comunes copulando

El pasado mes de abril, la AHG firmó un convenio con el ayuntamiento de Zafarraya, propietario del terreno, para realizar un seguimiento de las poblaciones de anfibios y llevar a cabo algunas actuaciones de mejora, aunque la principal acción que debería ejecutarse, en este caso a cargo de la administración ambiental, debería ser la completa erradicación de la plaga de peces. 


martes, 12 de mayo de 2015

Jornada de limpieza en dos charcas de Zafarraya

El pasado 9 de mayo de 2015, la Asociación Herpetológica Granadina (AHG) organizó una jornada de limpieza en el término de Zafarraya, con el objetivo de retirar las basuras acumuladas en dos pequeñas charcas de gran interés herpetológico. Para ello se contaba con el permiso del ayuntamiento, propietario de los terrenos. A la cita acudieron naturalistas de Málaga, Cartagena (Murcia), Loja e incluso de Ceuta, además de los miembros de la AHG. También se acercaron representantes de la vida cultural de la localidad, que fueron informados de la importancia ecológica de ambos lugares. 

Charca del Concejo


Charca de Lucena
Las dos charcas cuentan con una alta diversidad de anfibios, pero están rodeadas por cultivos que reciben intensos tratamientos químicos, y muchos compuestos líquidos y residuos sólidos terminan en ellas. 
Comenzamos la limpieza en la charca del Concejo y seguimos en la de Lucena. De sus aguas extrajimos botellas, gomas de riego, botes de fertilizantes (algunos con etiquetas de alta toxicidad por contacto), cajas de frutas, plásticos de todo tipo, etc., incluso un corralito de bebé. 

Plásticos, botes, gomas de riego... ¡una vergüenza!


Lo dicho. Algunos rincones estaban realmente asquerosos

Así que a recoger basuras...


... y más basuras


Hasta los más pequeños colaboraron

Aprovechamos para analizar el agua, que mostró, entre otros parámetros, una notable escasez de oxígeno disuelto y elevados niveles de nitratos, como era de esperar.


Se analizó el agua en ambas charcas
Durante la actuación de limpieza disfrutamos observando algunos anfibios y reptiles capturados (tritón pigmeo, gallipato, eslizón tridáctilo, culebras de escalera y viperina) que, por supuesto, liberamos poco después allí mismo.

Los anfibios y reptiles capturados llamaron la atención de todos


¡Qué colores! precioso juvenil de tritón pigmeo


Eslizón tridáctilo


Cartel explicativo sobre la diversidad herpetológica de la zona

Concienciando a los trabajadores de los huertos próximos

Sacando las basuras de un pozo donde había gallipatos

El ayuntamiento se había comprometido a retirar toda la basura, así que la dejamos bien guardada en bolsas grandes hasta la llegada del camión municipal.


Todo esto sacamos de una sola de las charcas

Equipo de limpiadores con las basuras recogidas en la charca del Concejo

Terminada la limpieza, completamos el día visitando la charca del Puerto, otro lugar con un alto interés herpetológico pero que actualmente sufre las consecuencias de una introducción de carpines, problema que es preciso solucionar aunque aún no sabemos cómo. A pesar de ello, vimos u oímos algunos ejemplares de tritón pigmeo, ranita meridional, sapo común y galápago leproso, entre otras especies.

En resumen, un magnífico día junto a estupendos y voluntariosos compañeros. 
Gracias a todos.

domingo, 10 de mayo de 2015

La AHG entrega a la Administración un informe sobre el sapo de espuelas

El pasado mes de abril, miembros de la Asociación Herpetológica Granadina (AHG) entregamos a la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en Granada el documento: “Lugares de reproducción del sapo de espuelas (Pelobates cultripes) en la provincia de Granada”, el cual incluye la relación detallada de lugares conocidos por nosotros en donde se reproduce esta especie, protegida a nivel mundial (anexo II del Convenio de Berna), europeo (Directiva de Hábitats, anexo IV) y específicamente en Andalucía a través del Listado de especies en régimen de Protección Especial (Decreto 23/2012).

Sapo de espuelas adulto
En la provincia de Granada, el sapo de espuelas está presente de modo muy localizado, con puntos de reproducción escasos y dispersos. Además, la mayoría de estos lugares soportan distintas agresiones (explotación de acuíferos, contaminación química, colmatación, introducción de depredadores exóticos, desecación, etc.), por lo que esta especie requiere medidas de conservación urgentes, siendo prioritario mantener sus lugares de reproducción.

Charca temporal en una cantera donde cría el sapo de espuelas
En los últimos meses, varios de estos lugares han sido destruidos o muy alterados, por lo que la entrega de este documento pretende dotar a la administración de mayor información, para que la utilice al evaluar el impacto ambiental de cualquier proyecto (urbanístico, agrícola, carreteras, etc.) que pueda afectar a esta especie. Esperamos que la administración haga buen uso de él.

jueves, 16 de abril de 2015

Próximo 9 de mayo: limpieza de charcas en Zafarraya

La parte occidental de la provincia de Granada es una zona con gran diversidad de anfibios. En ella se encuentra el “polje” de Zafarraya, una llanura rodeada de montañas donde el nivel freático suele llegar a la superficie, lo que propicia la existencia de pequeñas charcas de gran interés para este grupo de vertebrados.
Estas charcas se encuentran en un entorno agrícola, y actualmente soportan una importante contaminación, con numerosos residuos sólidos en sus orillas, a pesar de lo cual viven en ellas tritones pigmeos (Triturus pygmaeus), gallipatos (Pleurodeles waltl), sapillos moteados (Pelodytes ibericus), ranitas meridionales (Hyla meridionalis), sapos corredores (Bufo calamita) y otras especies. 

Tritón pigmeo (Triturus pygmaeus)
El próximo 9 de mayo de 2015, miembros de la Asociación Herpetológica Granadina (AHG) visitaremos dos de estas charcas para quitar toda la basura posible. A las 10 h. estaremos en la charca del Concejo, situada a un kilómetro del pueblo de Zafarraya, junto a la carretera que va desde esta localidad al anejo de El Almendral, y después iremos a la charca de Lucena, también muy próxima a Zafarraya. 
           Esta jornada está abierta a cualquier persona que quiera asistir. En caso de que se modifique alguna circunstancia de este día, lo comunicaremos en este blog.


Ranita meridional (Hyla meridionalis)

viernes, 13 de febrero de 2015

Guia básica determinación anfibios del sureste



Dentro del  Proyecto Amphibia: "Conservación de los anfibios del sureste ibérico”, organizado por la Asociación Columbares, con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y apoyado por la Fundación Biodiversidad, la Asociación Herpetológica Murciana, la Asociación Herpetólogica Española y la Asociación Herpetológica Granadina, se encuentra esta guía para identificar los anfibios que se encuentran en el sureste ibérico, para descargarsela pinchar aquí.



miércoles, 29 de octubre de 2014

Campaña de rescate de ofidios en Sierra Nevada.



“Esta publicación está escrita con mucho cariño, y también con la intención de volver a dar a conocer la situación para que se solucione” Raúl león.

En Cumbres Verdes, cerca de La Zubia y dentro del Parque Natural de Sierra Nevada existe una trampa mortal para la fauna local, una trampa que como dice un compañero “lleva cobrándose vidas desde la década de los 20 del pasado siglo”. Cosa que nos parece extremadamente preocupante y que requiere una solución inmediata. Esta trampa es el canal de la espartera, que se extiende varios kilómetros atravesando una ladera, por lo que animales que descienden por el terreno, que buscan agua, comida o por otras diversas razones, acaban cayendo o entrando en el canal, del que luego no pueden salir al tener este paredes verticales demasiado altas. En las zonas techadas del canal, donde hay agujeros en el cemento, parece que los pequeños animales entran por estos huecos que parecen ser un buen refugio y acaban precipitándose al interior del canal. Así que el problema es complejo, pero la solución, seguramente muy sencilla. Para evitar cientos muertes bastaría con poner algunas rampas a lo largo del recorrido del canal, para que los animales que caigan puedan salir. Adicionalmente, al igual que se realizan trabajos de mantenimiento del canal sellando grietas del suelo y pareces con cemento, habría que sellar los agujeros en el techado para evitar que los animales entren por ellos y caigan al canal. Así de sencillo y económico.

Paisaje en Cumbres Verdes (La Zubia), Parque Natural de Sierra Nevada. Foto: Antonio Yeste.



Canal de la espartera, donde quedan atrapados cientos de animales. Foto: Raúl León.



Culebra lisa meridional (Coronella girondica) nacida en el año, atrapada en el canal, intentando encontrar una salida. Foto: Raúl León.



Muchos de los que vamos al campo a observar “bichos” habíamos realizado avistamientos puntuales sobre animales atrapados en el canal y casi siempre se trataba de reptiles, sobre todo ofidios. El canal de la espartera lleva agua gran parte del año, así que los animales que caen son arrastrados por la corriente y si no se ahogan, cosa que es muy probable por la fisonomía interior del canal, quizás puedan salir a la toma de agua del final del conducto, donde acabarán atrapados igualmente. Otra posibilidad es que la compuerta de la toma del canal esté abierta y algún superviviente salga al río y pueda llegar a tierra firme.
En la breve época en la que no lleva agua y la temperatura es suficientemente alta como para permitir actividad de reptiles, estos animales quedan atrapados a un ritmo escalofriante, se podría decir que cae un animal al día durante el periodo favorable para su actividad.

Las primeras observaciones de las que tenemos constancia como las de Gabriel Martínez relataban que sólo investigando en una parte muy reducida del canal se encontraron atrapados un lagarto ocelado (Timon lepidus nevadensis) adulto, una culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) adulta y desnutrida, un subadulto de la misma especie, una culebra lisa meridional (Coronella girondica) y una ardilla muerta. Otro compañero, Alexis Puente encontró en una ocasión el esqueleto de un ofidio que seguramente habría muerto de inanición y una culebra lisa meridional caída en el canal que posteriormente fue asesinada por algún visitante muy intolerante y desinformado. Y así en el año 2012 un grupo de amigos, Alfredo Sánchez, Juan Lorente, Vito Gómez y Raúl León, se encaminaron hacia Cumbres Verdes para sacar los bichos que en el canal hubieran caído, pero esta vez recorrieron el canal entero. Encontraron 5 ofidios atrapados (culebra lisa meridional neonata, culebras bastardas juveniles…). Viendo esto, el siguiente fin de semana, Manuel Soto, Jonathan Romero, Marta Precioso, Juan Ramón Fernández y Raúl León, regresaron para hacer el mismo itinerario y comprobar si habían vuelto a caer animales. Efectivamente lo que encontraron fue alarmante, en una semana habían caído 7 animales (culebras bastardas juveniles, culebra de cogulla, lagarto ocelado, ratón de campo…). Colocamos una rampa con piedras como pudimos.
Al conocer estos hechos se hizo saber a la administración del Parque Natural de Sierra Nevada la gravedad de este asunto mediante un informe. Se habló de medidas correctoras para que la fauna pudiera salir del canal. Sin embargo aparentemente nunca ha habido ningún intento de mejorar esta situación. Por ello, volvemos a reiterar por varias vías para que se solucione esta situación. Estamos hablando de cientos de vidas de animales perdidas en el canal.

Este año, 2014, visitamos el canal durante 4 semanas consecutivas en las que hemos encontrado atrapadas en el canal la friolera de ¡¡24 culebras!!. En esta ocasión otro grupo de gente apasionada ha dedicado su tiempo, esfuerzos y algo de su economía a este menester. Agostina Zavia, Antonio Serrano, Antonio Yeste, Isabel Salado, Mauri Santa y Raúl León han sido puntuales a su cita con el rescate de ofidios. En la visita número 1 encontramos 11 ofidios atrapados y un lagarto ocelado muerto. De estos 11 ofidios de 4 especies diferentes, dos culebras bastardas se encontraban desnutridas, una de ellas extremadamente delgada. Otro de los ofidios era una culebra de cogulla (Macroprotodon brevis ibericus), catalogada por la UICN de “casi amenazada” (NT) y “de interés especial” por el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. El listado total de animales atrapados fue:
3 Culebras lisas meridionales (Coronella girondica): 2 nacidas en el año y 1 subadulto
1 Culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis): nacida en el año
1 Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis ibericus): nacida en el año
6 Culebras bastardas (Malpolon monspessulanus): 4 nacidas en el año, 1 subadulto, 1 hembra adulta y 1 macho adulto.
1 Sapo corredor (Epidalea calamita)
1 Lagarto ocelado (Timon lepidus) juvenil: muerto
1 Culebrilla ciega (Blanus cinereus): muerta
Por supuesto liberamos a todos los animales atrapados, a cierta distancia en la ladera más abajo del canal.

Antonio Serrano y Antonio Yeste fascinados con las dos primeras culebras que sacamos del canal. Dos culebras bastardas: una hembra adulta algo desnutrida y un subadulto.  Foto: Raúl León.



Gran cantidad de culebras halladas en 100-200 metros de canal, 5 ofidios en total. Se trata de 2 culebras lisas meridionales y 1 culebra de herradura nacidas hace poco, y 1 culebra lisa meridional y culebra de cogulla subadultas. Es impresionante la cantidad de animales que caen al canal. Foto: Antonio Yeste.



Sapo corredor (Epidalea calamita) que se encontró en el interior del canal. ¡Qué bonitos ojos!. Foto: Antonio Yeste.


 Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis ibericus), catalogada como “casi amenazada” por la UICN. Foto: Antonio Yeste.



Como si la Madre Naturaleza nos quisiera obsequiar con un gran regalo por ayudar a sus hijos e hijas, cuando volvíamos apresuradamente para intentar coger el bus de vuelta, aparece casi invisible entre las ramas de una aulaga un juvenil absolutamente precioso de víbora hocicuda (Vipera latastei). La euforia nos envuelve y por supuesto perdemos el autobús mientras la observamos.

La dama escamosa, la víbora hocicuda (Vipera latastei). Observad su precioso diseño en zig-zag y la cola amarilla. Nos sentimos profundamente agradecidos de poder encontrarla en su hábitat. Foto: Antonio Yeste.



Y así fueron sucediéndose estos fines de semana. Cuando llovía nos preocupábamos y comentábamos si las serpientes que hubieran caído estarían en el canal heladas de frío y en el agua o si estarían bien hasta que pudiéramos ir de nuevo a sacarlas. Sí amigos y amigas, para nosotros y nosotras estos seres vivos no son unos bichos autómatas, que sólo actúan por instinto y poco más, mientras que suponemos que los humanos somos el culmen de la evolución y somos los únicos inteligente. Esto nos parece tan lejos de la realidad como la galaxia más alejada del universo. Cada animal que encontramos es apreciado, mimado y devuelto con gran ilusión y emoción a la naturaleza. Tened en cuenta que cada individuo es un ser único, un ser que siente, un ser que tiene una vida como la tenemos tú y yo, y querrá vivirla como tú o como yo. Cuando caen al canal, intentan buscar una salida, durante horas o días, y no la encuentran. Muchas de las pequeñas culebras que hemos encontrado estaban heladas en zonas del canal que pasan bajo la montaña, totalmente a oscuras las 24 horas y con un frío que no dejaría ni que se movieran. Otras estaban muy delgadas, seguramente llevaban varias semanas, hasta más de un mes sin comer y desesperadas por no poder salir de allí, enroscadas esperando una muerte no muy digna. Por mi experiencia sacando animales atrapados de diferentes lugares como este canal, pozos etc. se ve perfectamente que los animales saben que están atrapados, y si les ofreces algo para salir, aunque nuestra presencia les de miedo, se agarran a ello porque no tienen otra salida.
No obstante, también sospechamos que muy probablemente  hay depredadores como mamíferos (zorros, garduñas, etc.) que pueden entrar en el canal, alimentarse de los animales que caen en este y salir de un salto. Hemos encontrado excrementos de este tipo de animales dentro del canal.

Los siguientes fines de semana fuimos viendo como la actividad de reptiles se reducía paulatinamente por la bajada de las temperaturas. La visita número 2 culminó con 8 ofidios liberados:
2 Culebras lisas meridionales (Coronella girondica): nacidas en el año.
2 Culebras de herradura (Hemorrhois hippocrepis): 1 nacida en el año y 1 adulta
2 Culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis ibericus): 1 nacida en el año y un adulto de buen tamaño
2 Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus): nacidas en el año
  
La visita 3 detectó una especie que no habíamos visto antes atrapada: 1 culebra de escalera, 1 culebra bastarda, 1 culebra lisa meridional y 1 desafortunada culebra de cogulla (recordemos “casi amenazada”) muy probablemente asesinada por los trabajadores que realizaban mantenimiento del canal esos días. También pensamos que la gente que trabaja en espacios protegidos deberían estar muy prevenidos de que no pueden matar ningún animal. Entenderme, no deberían matar ningún animal nunca, pero si cabe, menos aún en un especio protegido para la naturaleza, ¿no creéis?. En esta tercera visita nos acompañaron también Quique Navarro, Luis Martínez y Mario Mohino, con los que además encontramos 4 preciosas culebras viperinas (Natrix maura) en las cercanías del río Dílar.

Nueva especie registrada entre los ofidios atrapados en el canal: culebra de escalera (Rhinechis scalaris). Foto: Antonio Serrano.



El río Dílar en otoño, preciosa imagen. Foto: Antonio Serrano.



Agostina Zavia contentísima de poder liberar fuera del canal esta maravilla con escamas, una culebra lisa meridional adulta. Foto: Quique Navarro.



En la cuarta y última visita encontramos dos pequeñas culebras lisas meridionales que no hubieran cumplido ni si quiera su primer año de vida de haber quedado allí atrapadas. También encontramos una culebrilla ciega (Blanus cinereus) en el camino de regreso. 

Pequeña culebra lisa meridional en el interior del canal. Fue liberada poco después. Foto: Agostina Zavia.



Parte del equipo en el interior del canal durante la cuarta jornada: Isabel Salado, Agostina Zavia, Raúl León y Antonio Serrano. Foto: Antonio Serrano


  
Cualquier pequeño animal puede quedar atrapado, desde mamíferos hasta insectos y otros artrópodos, los cuales también hemos visto atrapados o muertos dentro del canal.

Hay otros animales que usan el canal como refugio, ya que tienen la capacidad de salir y entrar. Las salamanquesas comunes (Tarentola mauritanica) por ejemplo, que habitan las paredes. Y varias especies de murciélagos que descansan en la oscuridad durante el día. Hay que indicar que somos conscientes de que entrar en el canal ocasiona molestia a los murciélagos, y hemos procurado no molestarlos o molestarlos lo mínimo posible. Muchos ni siquiera se descolgaban del techo cuando pasábamos ya que lo hacíamos con cuidado, agachados, apagando las linternas, etc. Otras veces nos hemos tendido en el suelo para que los murciélagos que estaban volando lo hicieran hacia el interior del canal en lugar de salirse fuera de este. No obstante, les pedimos disculpas a estos mamíferos alados, pero creemos que comprenderán que no podíamos quedarnos quietos sabiendo que tal cantidad de animales estaban atrapados en el canal, sin poder salir y que esto conduciría al final de sus días.

¿Cuántos cientos de vidas se habrá cobrado el canal innecesariamente?, ¿cuántos cientos de vida debe cobrarse más para que el Parque Natural de Sierra Nevada u otro cuerpo competente haga algo?, ¿qué más se requiere para actuar?.

Agradecimientos a la A.H.G. (Asociación Herpetológica Granadina)  por la labor que llevan muchos años realizando y a todas las personas que han participado en cualquier momento en estas jornadas de rescate. También a la A.H.E. (Asociación Herpetológica Española) por redactar cartas e informes para que esta situación se solucione.