lunes, 30 de mayo de 2016

Cuando la divulgación es esencial

     Zafarraya es un bello municipio granadino situado en el extremo occidental de la provincia. Está formado por una amplia y fértil vega, rodeada de montañas. Dispersas por este territorio aparecen pequeñas charcas y lagunas, tanto naturales como artificiales, donde se refugia una importante variedad de anfibios; aquí habitan -o habitaban hasta hace poco- las once especies de anfibios que se encuentran en la provincia.


Llano de Zafarraya, zona con una alta diversidad de anfibios

     Los habitantes del municipio suelen desconocer esta importancia biológica, y muchos de estos humedales sufren actualmente una intensa contaminación agrícola procedente de los cultivos colindantes. Por ello, desde la Asociación Herpetológica Granadina estamos intentando divulgar los valores naturales de estos enclaves.

La pequeña laguna de Lucena cuenta con, al menos, cinco especies de anfibios
     
Sapo corredor (Bufo calamita) recién metamorfoseado
     Desde 2013 nos hemos reunido varias veces con los sucesivos alcaldes del municipio, y en 2014 firmamos un convenio con el ayuntamiento para poder investigar en la laguna del Puerto, de propiedad municipal. En mayo de 2015 limpiamos de basura las lagunas del Concejo y de Lucena, y en noviembre de ese año solicitamos a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía incluir la laguna del Puerto en el Inventario de Humedales de Andalucía, solicitud apoyada por el ayuntamiento y que actualmente está en trámite. En abril de este año 2016 hemos impartido dos charlas sobre anfibios en el colegio del pueblo; hace unos días dimos otra en el Centro Cultural, y también realizamos una nueva limpieza en la laguna del Concejo. En todas las jornadas de limpieza hemos invitado a los vecinos, aunque por ahora la respuesta ha sido escasa.

Sapo común (Bufo spinosus) recién metamorfoseado

Sapillo pintojo meridional (Discoglossus jeanneae) recién metamorfoseado

   Nuestra intención es seguir realizando periódicamente actuaciones como éstas, intentando implicar a la población local. Las lagunas de Zafarraya se encuentran en un entorno muy humanizado, y su conservación no es posible sin la colaboración vecinal. 

domingo, 15 de mayo de 2016

Retirando peces exóticos (2ª parte)

     El pasado mes de marzo informamos, en este mismo blog, que algunos miembros de la Asociación Herpetológica Granadina habíamos estado extrayendo carpines dorados (Carassius auratus) de una pequeña charca situada en Sierra Nevada, concretamente en el término municipal de Güéjar-Sierra. Como es sabido, la introducción de este pez exótico puede provocar la disminución de algunos anfibios, ya que puede alimentarse de sus huevos y larvas. En total extrajimos 15 carpines -creemos que todos los que había-, aunque se hacía necesario volver más adelante para asegurarse. 

Esta es la charca
     Hace unos días volvimos al lugar y no vimos ningún pez. Sí que había centenares de larvas de sapo partero bético (Alytes dickhilleni), que esta temporada -ya sin peces- tendrán más posibilidades de sobrevivir.

Larvas de sapo partero bético

domingo, 24 de abril de 2016

Pequeños arreglos en un abrevadero

     Varios miembros de la Asociación Herpetológica Granadina hemos estado haciendo unos pequeños arreglos en un abrevadero donde cría el sapo partero bético (Alytes dickhilleni), en el Parque Natural de la Sierra de Huétor (Granada).


Éste es el abrevadero

     La llave de paso para vaciar el abrevadero está en una arqueta que no tiene tapadera, porque alguien se la ha llevado, de modo que cualquier persona podía vaciarlo y provocar la muerte de las larvas. Para evitarlo, hemos puesto una tapadera nueva de hierro, encargada a medida, ajustada con cemento y provista de un candado.


Sin tapadera, cualquiera podía abrir la llave y vaciar el abrevadero

Colocando la tapadera

Así está mejor
     
     La entrada del agua está en otra arqueta que sí conserva su tapadera, aunque no tiene cierre. De aquí se han llevado el regulador de nivel que controla el paso del agua, así que hemos puesto uno nuevo. Y para evitar más robos hemos colocado una barra de hierro, también con candado, que impide levantar la tapadera.


En esta arqueta había que colocar una barra de hierro

Ya colocada, la barra impide abrir la arqueta
     Esperamos que estos arreglos duren.

viernes, 15 de abril de 2016

Una charca menos

     El pasado 9 de abril, varios miembros de la Asociación Herpetológica Granadina estuvimos en el oeste de la provincia de Granada, una zona con alta diversidad de anfibios. Nos adentramos también en la provincia de Málaga para visitar una charca en el término de Periana, en donde habíamos visto en otra ocasión tritones pigmeos (Triturus pygmaeus) y ranitas meridionales (Hyla meridionalis) -especies de distribución muy escasa en el sudeste peninsular-, junto a otros anfibios más extendidos, como gallipatos (Pleurodeles waltl) y sapos comunes (Bufo spinosus).
     Nuestra sorpresa -y decepción- fue enorme al observar que la charca ya no existía. La ladera herbosa donde antes se encontraba había sido aplanada, seguramente con maquinaria pesada, y la depresión donde se acumulaba el agua había desaparecido. Ahora era una ladera lisa, destinada a ser pronto cultivada.


En segundo término (color oscuro) aparece la ladera allanada para su cultivo

En Google Earth aún puede verse la charca (mitad inferior izquierda)

     Ignoramos si la Consejería de Medio Ambiente de Málaga conocía la existencia de esa charca. Ignoramos también si sabe que ahora ha desaparecido. Tampoco sabemos si el dueño del terreno era consciente de lo que tenía en su finca. Lo que sí sabemos es que se ha perdido otro enclave importante para los anfibios, uno más en este goteo continuo y silencioso de desaparición de pequeños humedales, que parece imposible de frenar.


Ranita meridional (Hyla meridionalis)


viernes, 25 de marzo de 2016

Retirando peces exóticos

A finales de marzo, varios miembros de la Asociación Herpetológica Granadina visitamos la sierra del Calar, en Güéjar-Sierra (Granada), al pie de Sierra Nevada. Un vecino nos había informado de la existencia de una pequeña charca artificial que tenía peces introducidos, y había convencido al dueño para que fueran retirados y así favorecer la presencia de anfibios. La charca se formó al construir un muro que retiene el agua de un nacimiento.

El pequeño tamaño de la charca facilitaba la tarea.

Una vez allí, comprobamos que los peces eran carpines dorados (Carassius auratus), especie no autóctona que devora los huevos y larvas pequeñas de anfibios. 

Ahí se ve uno de los carpines a capturar.
Con la ayuda de varias mangas de malla fina capturamos un total de 15 peces, de entre 2 y 8 cm de longitud. 

Había que evitar remover el fondo.

 Así fueron cayendo los peces, uno a uno.

Algunas de las capturas.
Creemos que el lugar quedó libre de peces, aunque dentro de unos meses habrá que volver para asegurarse. No vimos ningún anfibio.
Esa zona de la sierra del Calar es bastante seca, de ahí la importancia de que los escasos puntos de agua tengan condiciones adecuadas para los anfibios. En concreto, esta charca parece idónea para el sapo partero bético (Alytes dickhilleni), presente en la zona aunque muy escaso. Una vez retirados los peces, esperamos que el lugar sea pronto colonizado por ésta u otras especies de anfibios.

viernes, 19 de febrero de 2016

Los anfibios y la falsa primavera

Acostumbrada a unos inviernos "predecibles", el de este año ha engañado por completo a la naturaleza y a sus ciclos y, por ende, también a nuestra herpetofauna. Mientras asistíamos a la actividad de algunas especies de reptiles en pleno enero (lagartijas ibéricas y culebras de herradura, por ej., tomando el sol de enero), o las primeras frezas de sapo común y sapillo pintojo ibérico comenzaron ya a finales de diciembre (ver entrada anterior de blog) y en enero, respectivamente, ahora las zarpas del invierno se han cebado con los anfibios que se había animado con la cría en las charcas.


Anoche, algunos integrantes de la AHG nos adentramos con las últimas luces del día y una temperatura de 4ºC (que luego llegó a ser uno menos) en una de las pocas charcas que aún quedan con anfibios en el entorno de Sierra Nevada. La charca, en proceso de llenado, pero aún muy somera y sin vegetación aparente, empezaba a tener ya los primeros colonizadores de la temporada. Una bonita hembra de sapo corredor se mostraba activa en la superficie en una noche que empezó helada, y los primeros gallipatos y sapillos moteados ibéricos se asomaban por los agujeros de sus refugios invernales en majanos, sumideros y muros de piedra. Unos pocos pequeños machos de moteados incluso emitían en la niebla los primeros y tímidos coros a esos tres grados del mercurio y 1.250 m sobre el nivel del mar, formando parte de esos paisajes sonoros que nos embelesan y cautivan nuestros sentidos.

La nota alarmante de la noche fue encontrar, en nuestra metódica revisión de las orillas, esta ofuscadora imagen de tres gallipatos muertos juntos junto a una egagrópila de rapaz nocturna, quizá de búho real. Dentro de la laguna había otro más, blanco ya por la degradación bacteriana en medio acuático, y un macho de Pelodytes caído también por la acción de los hielos. Llegamos a la conclusión de que han sido estas pasadas noches de frío atroz las que se cebaron con sus pequeños cuerpos. La falsa primavera simplemente, los engañó.

Por fortuna, la esperanza está en los vivos. Al menos otros 5 gallipatos observamos en actividad, machos aún débiles que despiertan del larguísimo letargo de este año (la charca hasta ahora empieza a tener agua, tras 9 meses de parada), esperando a hacer su función de hipocampos de las charcas, montando en sus lomos a sus compañeras en la oscuridad acuática de las últimas noches de invierno.







miércoles, 20 de enero de 2016

Los sapos se adelantan en Granada

2015 ha sido sin lugar a dudas un año hidrológicamente anómalo (si es que este adjetivo tiene ya sentido en este mundo cambiante) por las altas temperaturas y la falta de precipitaciones. Los inicios del 16 traen hechos absolutamente inusuales, como la floración de los almendros en los primeros días de enero, mes también en el que se han oído cantar a las aves (mirlos y jigueros, por ej.) y, se está detectando también la reproducción de los primeros anfibios.

Amplexo de sapo común.
En la Alhambra de Granada han empezado en estas noches de relativa templanza (el inicio de la actividad reproductora parece corresponderse con el aumento de la temperatura ambiental nocturna por encima de 0°C) los primeros amplexos y puestas de sapo común, coincidentes además con las primeras lluvias de año, un mes antes que lo previsto. Los sapos comunes ya están de cortejos, se ven amplexos y sus famosas “bolas de apareamiento” (que siempre provocan la pérdida de alguna hembra) y, también las primeras frezas, como se aprecia en las imágenes.

Freza de sapo común en una acequia del Generalife.
Es muy importante ser cuidadosos con ellas; hemos observado de igual modo que los "amantes de la naturaleza" con perro fomentan que sus mascotas (a veces, grandes mascotas) experimenten sentimientos silvestres lobunos, incitándolos a meterse en todo el tramo de acequia, dejando el agua muy  removida, las puestas dañadas y ejemplares muertos por el pisoteo. También hemos detectado erosión en los taludes de las acequia.

Recuérdalo cuanto salgas al campo con tu perro...
Ejemplar de sapo común probablemente muerto por la pisada de un perro grande.