sábado, 12 de abril de 2014

Hay razones para CONSERVAR (1ª parte)

Resulta verdaderamente frustrante escuchar las palabras:

"¿Y para qué sirve proteger a los sapos/salamandras/gallipatos/lagartos/serpientes/etc.?"

A nadie se le ocurre plantear algo parecido con la Alhambra de Granada, el acueducto de Segovia, e incluso, en materia de conservación de especies amenazadas, el lince ibérico o el águila imperial. La conservación de algunas piezas del patrimonio natural en este país es algo que parece no estar tan claro como la de nuestros monumentos o la de las icónicas "especies bandera". Una asignatura aún pendiente en nuestra sociedad al fin y al cabo.

Para tratar de paliar esto, la falta aún de divulgación social al respecto, abriremos desde ahora una serie de "motivos para todos los públicos"; una especie de "catecismo", "decálogo de principios" o como se quiera llamar a un elenco de buenas razones que los científicos conservacionistas han elaborado, aduciendo a diversos aspectos éticos, estéticos, científicos e incluso económicos, con alguna pincelada de filosofía propia. "Porque existen y han llegado hasta nosotros", "por precaución", "porque nos queda aún mucho por conocer", "por nosotros mismos"...

Para todos, hay razones para CONSERVAR.







viernes, 11 de abril de 2014

CANTERAS Y CONSERVACIÓN DEL SAPO DE ESPUELAS

El sapo de espuelas (Pelobates cultripes) es una especie escasa en la provincia de Granada. Se distribuye de modo disperso en unos pocos lugares, casi siempre en zonas llanas o de escaso relieve, tanto en depresiones entre montañas como, a veces, en lo alto de ellas. Uno de los principales puntos de cría de la provincia es el situado en las canteras de Montevives (Alhendín), donde existe un conjunto de pequeñas charcas formadas por la extracción de arcilla destinada a la construcción, actividad que continúa en pleno auge. Otros anfibios que también se reproducen son el sapo corredor (Bufo calamita) y la rana común (Pelophylax perezi).

Vista de una de las charcas antes de secarse
      El pasado mes de febrero observamos algunas puestas de sapo de espuelas, pero las escasas lluvias caídas en los últimos meses nos hicieron presagiar lo peor. En efecto, durante el mes de marzo comenzaron a secarse varias charcas, así que a lo largo de ese mes algunos miembros de la Asociación Herpetológica Granadina (Julio, Javier, Manolo, Antonio, Juanra y José María) trasladamos unas 5.000 larvas de esta especie, de unos 10 mm cada una, desde algunas charcas a punto de secarse hasta otras más profundas que, probablemente, se mantendrán con agua incluso en verano.

Larvas de sapo de espuelas durante el traslado
    En este lugar, la actividad minera parece ser compatible con la conservación de los anfibios pues hay charcas en donde se trabaja y otras abandonadas, aunque convendría realizar un seguimiento para asegurar que es así o si esa relación cambia. Lo que sí habría que impedir es que se eche tierra o escombros sobre las mismas charcas, ya que recientemente una de ellas, donde criaba el sapo de espuelas, ha sido tapada por esta causa. Sería necesario, por último, mejorar el conocimiento herpetológico de la zona. Y en eso estamos, en la medida de nuestras posibilidades.

Adulto de sapo de espuelas

Texto y fotos: Asociación Herpetológica Granadina

viernes, 21 de marzo de 2014

Colaboración con G.E.V.



Sabemos que algunos herpetos usan las cuevas como refugio, para alimentarse e incluso para reproducirse, como bien ha podido comprobar a lo largo de sus muchos años de trabajo, el Grupo de Espeleología de Villacarrillo (G.E.V.), por tal motivo se han ofrecido a colaborar con la Asociación Herpetológica Granadina (AHG) para localizar a estos animales en la cuevas granadinas y jienenses. Especialmente interesante sería dar con las malogradas Salamandras granadinas, que tal vez encuentren aquí las condiciones adecuadas para su subsistencia, cuando ya no lo hacen en la superficie.



No es la primera vez que el G.E.V. colabora con una asociación herpetológica, en su día este grupo, junto con la Asociación Herpetológica Española (AHE) crearon una base de datos conjunta sobre este tema. Iremos contando más adelante los más que interesantes hallazgos de nuestros amigos espeleólogos. 

Más sobre el G.E.V.:


Revista digital editada por el Grupo de Espeleología de Villacarrillo (G.E.V.)

Esperemos que también podamos contar en el futuro con otros grupos como por ejemplo, el Grupo de Espeleólogos Granadinos (G.E.G.).


sábado, 15 de marzo de 2014

S.O.S. Salamandra.

   
La AHG, exponiendo en el periódico "El Ideal", la problemática de las Salamandras en la provincia de Granada.

También en Waste Magazine : http://waste.ideal.es/salamandra.htm

S.O.S. Salamandra 
Una de las dos subespecies que habitaban en el sureste ibérico (Granada y Almería) se ha extinguido, la que queda, apellidada ‘morenica’, aún podría salvarse  
En fuentes y abrevaderos del noreste granadino todavía perviven poblaciones de un anfibio inofensivo, que ha sido perseguido y masacrado por la superstición y el miedo 
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle / IDEAL y Waste Magazine

La imagen de la salamandra es muy conocida y forma parte del imaginario tradicional de las gentes, pero si se pregunta por anfibios, la idea de una rechoncha ‘lagartija’ de agua de color negro y manchas amarillas acude a la mente de todos, a pesar de que casi nadie la ha visto nunca. Todo aquel que tenga más de treinta años no ha podido observarla jamás, al menos en el medio natural y en la mayor parte de la provincia de Granada y el sureste ibérico, ya que la especie más común, Salamandra longirostris, se ha extinguido en estas tierras y desde la década de los 80 del pasado siglo no se tienen noticias de su presencia en los poquísimos lugares donde habitaba, las sierras y campos del noroeste granadino y algún punto aislado de las sierras de Tejeda y Huétor. 
La segunda de las salamandras que habita en Granada, la subespecie ‘morenica’ solo se puede ver de forma muy excepcional en las sierras colindantes a Cazorla y algún abrevadero aislado del municipio de la Puebla de don Fadrique. Es un anfibio que aunque vive en otras provincias de la Península puede decirse que ha dejado de formar  parte de los habitantes de abrevaderos, fuentes, manantiales arroyos y charcas del sureste ibérico. 
«Las dos salamandras están catalogadas como en peligro de extinción en todo el sur de España, y una de ellas ya la consideramos extinta en Granada debido a la ausencia de citas, pero aún tenemos la esperanza de que pudiese descubrirse alguna población aislada en zonas más ocultas a la influencia humana», afirma el presidente de la Asociación Herpetológica Granadina, Javier Benavides, que desde hace años lleva a cabo un seguimiento de puntos de agua en toda la provincia para la catalogación y protección de anfibios y en especial para la localización de salamandras. 
El biólogo e investigador del Departamento de Zoología de la UGR,  Juan Ramón Fernández, indica que la alteración de los hábitats ha sido una de las principales causas de la progresiva desaparición de esta especie. Asegura también que «el incremento de la aridez del territorio por razones climáticas y la acción humana, además de la pérdida de lugares donde reproducirse, han ayudado a la desaparición, ya que se trata de una especie muy sensible al clima y a la calidad de las aguas». 
Juan Ramón Fernández y Javier Benavides recorrían la pasada semana parte del cauce del río Fardes y las albercas de Fuente Grande en la sierra de Huétor, con la esperanza de encontrar rastros de anfibios, y especialmente de salamandras. «Hay algunos puntos de aguas remansadas donde podría ser posible el desarrollo de salamandras, ya que esta especie da a luz crías vivas, no se reproduce por huevos, y necesita lugares donde las pequeñas crías puedan desarrollarse sin demasiadas turbulencias». Los responsables de la Asociación Herpetológica Granadina, creen que sería factible habilitar algunas zonas para la recuperación de estas dos salamandra, incluso para su reintroducción, ya que solo sería necesario la adecuación de viejas fuentes y abrevaderos y algunos puntos de arroyos, como se ha hecho para la protección de otras especies, incluso de invertebrados, como moluscos dulceacuícolas y libélulas.
Las salamandras siempre han sufrido una persistente persecución e incluso han sido masacradas por el hombre. La superstición las catalogaba como seres inmundos procedentes del infierno y emparentadas con el diablo, e incluso se decía que su saliva, que utilizan para cazar insectos, es tóxica y provoca la muerte. En Granada se les llamaba ‘tiro’ y ‘suspiro’, porque dispara su saliva como un proyectil y sobre su toxina, inocua para el hombre, decían que «provocaba tu último suspiro», si recibías el impacto de la salamandra. Juan Ramón Fernández señala que al contrario de esa ‘mala prensa’, que provocaba que cualquiera que las viese las matase sin contemplaciones, «tienen un efecto muy positivo en el ecosistema y para el hombre, ya que se alimentan de larvas de insectos y moluscos que pueden convertirse en plagas, e incluso son presas de aves rapaces y pequeños carnívoros, que a su vez benefician al hombre y sus cultivos». 

domingo, 23 de febrero de 2014

DEPREDACIÓN DE CULEBRA VIPERINA SOBRE RANA COMÚN



Publicamos una observación que Alejandro Calancha nos envía y de la que fue testigo en una balsa de Lugros (Sierra Nevada).
Nos cuenta que al acercarse a una balsa el siete de junio de 2011 vio como una culebra viperina(Natrix maura) estaba tragándose un ejemplar adulto de rana común (Pelopylax perezi) a una altitud aproximada de 1.200 m., la culebra no se inmutó y continuó el festín bastante tranquila.




jueves, 20 de febrero de 2014

PEQUEÑAS SOLUCIONES PARA GRANDES PROBLEMAS

En junio de 2013 se localizaron en la sierra de Huétor (Granada) dos abrevaderos metálicos para el ganado que eran utilizados por el sapo partero bético (Alytes dickhilleni) para reproducirse. Están situados junto a un nacimiento permanente de agua, la cual llega a los abrevaderos de modo continuo a través de una manguera y sale luego por un desagüe situado en la base de cada uno. Los dos contenían pocas larvas, treinta y ocho en uno de ellos y una sola en el otro, y en seguida se vio por qué. En cuanto las larvas se acercaban a los desagües eran absorbidas por éstos, lo cual se pudo observar in situ.

Abrevaderos donde cría el sapo partero bético
La situación de esta especie a nivel mundial es muy delicada, y una correcta política conservacionista debería incluir entre sus prioridades evitar la pérdida de cualquier punto de cría. Por ello se le expuso el problema al dueño de los abrevaderos, quien dio su permiso para intentar solucionarlo siempre que no afectara al ganado. Así que en noviembre pasado se colocó en cada desagüe un cilindro vertical de malla plástica para evitar la absorción de larvas sin impedir la salida del agua. El propósito de colocar estos filtros altos (miden 10 cm) y no planos, como los de un lavabo casero, es aumentar la superficie de absorción para que no se obstruyan por las hojas caídas ya que los abrevaderos están en un bosque.


Uno de los filtros ya colocado en el desagüe
     Pronto empezará la temporada de cría de este sapo y se comprobará si esta sencilla solución es efectiva o no. Y si no lo es habrá que idear otra. 

Adulto de sapo partero bético
Texto y fotos: José Mª González Cachinero


domingo, 16 de febrero de 2014

CULEBRAS MONTAÑERAS



Sierra Nevada es el gran macizo penibético, la montaña del sol (Sulayr nazarí). Sus más altos tresmiles, en la porción granadina, antaño casi permanentemente nevados, dejan ahora ver de mayo a octubre todo el brillo azul del micaesquisto. La prolongación del periodo de “buen” tiempo, junto con el aumento generalizado del turismo de montaña, aparte de los consiguientes problemas de conservación asociados, hace que cada vez tengamos acceso a nuevas citas interesantes de anfibios y reptiles en altitud, gracias en gran parte a la popularización de las herramientas en red, como blogs y redes sociales. Tratamos en esta nota de dos especies de ofidios, una terrestre y otra acuática, caracterizadas por una característica común: su capacidad para conquistar las más altas montañas.
Hace pocos días, un montañero, Luis, nos mandó esta fotografía que tomó a la friolera de 2.800 m sobre el nivel del no lejano mar. Se trata de un ejemplar juvenil de culebra lisa europea (Coronella austriaca), una especie boreal que mantiene en Sierra Nevada la población más meridional de toda su amplia área de distribución mundial en el Paleártico. Y esta cordillera no deja de ser una montaña litoral que se extiende en sentido E-O y, por tanto, con un marcado contraste de vertientes y una mayor ascensión de especies ectotermas (es decir, que dependen de la temperatura exterior para desarrollar sus ciclos de vida) en la que mira al Mediterráneo, de lógica mayor termicidad.
El ejemplar se encontraba en un cascajar de la falda sur del pico Mulhacén (el techo de la placa Ibérica), en el límite de sus hábitats típicos de piornales (matorral de alta montaña) y borreguiles (los prados junto a arroyos y lagunas). La localidad conocida más cercana (y hasta ahora era la más alta conocida de su distribución mundial), un adulto observado por nosotros en un borreguil húmedo cerca del agua hace ya más de trece años, está ubicada a una altitud algo inferior en la cabecera del río Mulhacén (Luzón-Ortega et al., 2002).

FOTO CORAUS
Culebra lisa europea
Seis años antes, en julio de 2007, tuvimos un encuentro de altas cumbres con otra especie. Durante unos muestreos herpetológicos en la misma gran sierra, un por entonces celador del Parque Nacional, Pepe Luis Pimentel, nos envió una interesante observación de otro juvenil de colúbrido, esta vez de culebra de collar (Natrix natrix), otra especie boreal y también relicta en el sureste ibérico, que tiene en las sierras béticas y en la cordillera rifeña y del Atlas Medio marroquí sus poblaciones más meridionales, a la impresionante altitud de 3.200 m, no lejos ya de la cumbre del pico del Veleta. Nos interesó tanto que empezamos a buscar citas de las últimas culebras de collar aparecidas en el sureste ibérico, y comprobamos que podría ser la cita más alta referida en toda su amplísima distribución mundial, que, de nuevo afecta a gran parte del Paleártico.
FOTO NATNAT
Culebra de collar en fase juvenil.
Estas últimas observaciones en la zona de altas cumbres podrían hacernos pensar que, como sigan subiendo, tarde o temprano las dos especies van a acabar poniendo banderitas en las cimas... Sin embargo, es necesario recordar que durante sus etapas de dispersión postnatal, a finales de verano y durante las primeras semanas del otoño, las culebras y otros reptiles son encontrados muchas veces fuera de sus hábitats típicos, por lo que entendemos que en ambos casos se trata de este comportamiento, amén de que haya posibles interpretaciones que asocien estas citas tan altas y tardías a fenómenos de atemperamiento climático motivados por un fenómeno de Cambio Global.
Agradecimientos: A Luis y a Pepe Luis, quienes encontraron el primero y segundo ofidio, respectivamente, y a Quique Larios, quien puso una de las citas en conocimiento a través de las redes sociales.

Bibliografía:
Braña, F. 1997. Natrix natrix (Linnaeus, 1758). 454-466. En: Salvador, A. (coord.), Ramos, M. A. et al. (ed.) Fauna Ibérica. Vol. 10: Reptiles. Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC, Madrid.
Caro, J., Fernández-Cardenete, J.R., Moreno, G., Pleguezuelos, J.M. 2012. Estatus de Coronella austriaca en Sierra Nevada (SE Península Ibérica). Bol. Asoc. Herpetol. Esp. 23(1).
González-Miras, E., Fernández-Cardenete, J.R., García-Cardenete, L., Escoriza, E., Cruz, E. y Fuentes J. 2008. Nuevas localidades en el Sureste Ibérico y cota máxima peninsular de la culebra de collar (Natrix natrix). Consideraciones sobre su distribución. Boletín de la Asociación Herpetológica Española, 19: 93-98.
Luzón-Ortega, J.M., García-Cardenete, L., Pérez-Contreras, J. y Fernández-Cardenete, J.R. 2002. Culebra lisa europea (Coronella austriaca), nuevas citas y récord altitudinal para Europa Occidental en Sierra Nevada (SE Ibérico, España). Acta Granatense, 1(1-2): 148-150.
Texto: Juan Ramón Fernandez Cardenete.