sábado, 28 de abril de 2012



REPRODUCCION EN CAUTIVIDAD DEL SAPO PARTERO BETICO
Hace unos días se informó en la prensa que el Bioparc de Fuengirola (Málaga) había conseguido reproducir en cautividad al sapo partero bético (Alytes dickhilleni), por primera vez en España. Tras cuatro años de estudio, a primeros de abril de 2012 eclosionaron 18 huevos. El centro mantiene actualmente 20 adultos en una sala fuera de la visión del público, donde los materiales que entran y salen son desinfectados para evitar la contaminación por agentes patógenos que pudieran afectarles. Hace mucho tiempo que este centro malagueño se alejó de la vieja concepción de los zoológicos clásicos, con la exhibición de animales como único objetivo, para seguir el nuevo rumbo que siguen los centros modernos de este tipo, basados en la conservación, investigación y educación. 
La cría en cautividad de esta especie es una buena noticia ya que este sapo presenta un área de distribución mundial muy reducida, de apenas 2000 km2 en el sureste de la península Ibérica, con subpoblaciones fragmentadas y en declive. Se le suele considerar como uno de los diez anfibios más amenazados de Europa. Es cierto que no está en riesgo inmediato de extinción (está catalogado como “vulnerable”), pero su distribución tan puntual deja a su población muy expuesta a cualquier agente dañino, como una enfermedad infecciosa. Conviene por tanto adquirir los conocimientos necesarios para reproducirlo en condiciones controladas, y mantener una población cautiva que asegure su continuidad en caso de un desastre en la población silvestre.
Esta buena noticia no debe hacernos olvidar que los esfuerzos de conservación deben centrarse en el medio natural. En nuestras sierras quedan muchas albercas que precisan una rampa para que adultos y jóvenes puedan salir, aún hay surgencias donde los renacuajos mueren al secarse el lugar por la extracción de agua, y todavía hay fuentes tradicionales que son remodeladas e inutilizadas para esta especie. La cría en cautividad es un importante seguro, pero es en su hábitat natural donde se decide el mantenimiento o no de una especie.

Texto y foto: José Mª González Cachinero

Machos de sapo partero bético depositando sus huevos en el agua.


Enlace:
http://www.laopiniondemalaga.es/costa-sol-occidental/2012/04/19/bioparc-logran-primera-reproduccion-cautividad-sapo-partero-betico/500611.html

jueves, 23 de febrero de 2012

DESPEDIDA A UN AMIGO


El pasado mes de diciembre de 2011 nos dejo Carlos Pérez de la Peña, su oficio era el de carnicero pero su afición desde niño fue la entomología, de carácter optimista y de conversación amena, nos transmitía su entusiasmo contándonos los encuentros con los distintos insectos que se cruzaban en sus salidas campestres desde su infancia en Tanger a su Sierra de la Cabra que tanto conocía.
Carlos observando un abrevadero con sapo partero bético en la Sierra de las Albuñuelas

La última vez que nos acompañó fue en una salida nocturna para observar insectos en trampas de luz.
Él representaba a tantos aficionados a la naturaleza con trabajos que nada tienen que ver con sus inquietudes y motivaciones y que aprovechan los ratos libres para disfrutar de lo que nuestros campos nos ofrecen, son naturalistas que atesoran experiencias muy dignas de ser compartidas.
A partir de ahora, cada vez que observemos un insecto, nos faltará ese comentario de Carlos con el que nos enriquecía el momento.

lunes, 9 de enero de 2012

TRAMPAS DE LUZ PARA LA OBSERVACION DE INSECTOS NOCTURNOS


El pasado verano un grupo de amigos naturalistas nos dispusimos a probar suerte en la observación de insectos construyendo una trampa de luz ,que fue situada en un punto estratégico de la Sierra de Parapanda.
La elaboración de la trampa de luz no puede ser mas sencilla: basta una sábana grande que colocamos verticalmente a modo de pantalla y una luz potente en el centro de la misma, es muy práctico que embolse la sábana algo en la parte inferior ya que los insectos pueden caer y así no se pierden en el suelo, en nuestro caso tuvimos la suerte de contar con un cortijo que nos suministró el punto de luz para la bombilla, en otras ocasiones se utilizaron baterías y linternas de led.
La pantalla está sujeta por cuerdas a un arbol cercano y anclada al suelo


Nada mas empezar la noche nos visitó una hormiga león y varias de sus parientes las verdes crisopas, todas luciendo sus alas de encaje, luego se fue animando con una legión de mariposas nocturnas que, puestas en la pantalla ,nos recordaba a los álbumes de cromos infantiles (o estampas como decimos por Granada) ya que la variedad de formas y tamaños resultaba impresionante, los mas perezosos para acudir fueron los coleópteros y tuvimos la llegada de una mantis que se aprovechó de la concurrencia para comerse un insecto, también acudió como comensal una chinche asesina que hizo honor a su nombre con otro insecto atravesado por su jeringa.

Una de las mariposas nocturnas que aparecieron
La concurrencia fue mas que aceptable, la determinación de las especies ya resultó mas difícil pero para ello se fotografió todo lo que pudimos para una posterior identificación.
Tenemos que decir que para poder hacer estas observaciones se debe solicitar autorización a la Administración, que a cambio pide que se le envie un informe sobre lo acontecido.
También se recomienda estar preparado con cervezas y buenas tapas para poder soportar la noche y como plan B en caso de que no nos visite ningún insecto.

domingo, 4 de diciembre de 2011

EL GORGOJO DE LAS PALMERAS

Adulto de picudo rojo (Juan Ramón Fdez Cardenete)
Qué pena que un animal tan bonito tenga que ser catalogado como un intruso, y sea mal recibido por estas latitudes. Porque, consideraciones biogeográficas aparte, el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es un escarabajo precioso, con un hocico largo y llamativo, y un tamaño considerable. Acostumbrados a los pequeños gorgojos de nuestros campos, los 19-45 mm que alcanza el adulto de esta especie lo convierten en un pequeño gigante dentro de su familia. Y su larva es, a veces, aún mayor.
Este animal de origen asiático se alimenta de madera de palmera, un árbol muy solicitado para adornar nuestras plazas y paseos, para lo cual se importa con frecuencia desde otros países. Y con las palmeras llegaron los gorgojos.
La provincia de Granada, en concreto Almuñécar, fue el primer lugar europeo donde se detectó la especie, en 1994. Desde entonces se le ha localizado en otras ciudades españolas, incluida Granada y su área metropolitana donde está provocando graves daños (porque en Granada, aunque no lo parezca, hay muchas palmeras). Respecto a otras partes de España, su presencia es especialmente dañina en Canarias, donde afecta a la palmera canaria (Phoenix canariensis), y en la comunidad valenciana, donde ataca a la palmera datilera (Phoenix dactylifera). El palmeral de Elche, declarado patrimonio cultural de la humanidad, está muy afectado.
Pero el picudo rojo está haciendo aquí lo que ha hecho siempre en su lugar de origen, aquello para lo que evolutivamente ha ido seleccionándose a lo largo del tiempo: sobrevivir a base de madera de palmera. En España hemos de combatirlo, pues los daños ambientales y económicos que provoca son considerables, pero no deja de ser chocante que es la actividad humana quien lo propaga y es también el hombre el que luego intenta eliminarlo.

Orugas de picudo rojo (Jose Mª Gonzalez)
Texto: José Mª González Cachinero

miércoles, 30 de noviembre de 2011

YA ESTÁ AQUI

La mayor amenaza actual a un grupo de vertebrados la protagoniza un hongo llamado Batrachochytrium dendrobatidis que provoca la quitridiomicosis , una enfermedad letal que asfixia a los anfibios en el momento final de la metaformosis , el hongo se desarrolla en unas condiciones concretas de temperatura (21º a 27º) y en medios acuáticos, la trasmisión de las esporas también precisan de un medio húmedo.
Las poblaciones de montaña son las mas vulnerables ya que se supone que una alteración climática puede provocar la expansión del hongo o activar la existencia del mismo.
Aunque a nivel mundial, tristemente hay numerosos ejemplos, en la Península Ibérica las especies mas propensas a contraer el hongo son las pertenecientes al género Alytes y se cree que tambíen los urodelos son candidatos a contraerla, sospechando que la extinción de la salamandra en la Sierra de la Demanda y de Sierra Nevada tenga que ver con el quitridio.


El sapo partero bético es la especie mas sensible al hongo

Ahora le ha tocado a la provincia de Granada, han sido detectados varios individuos muertos de Alytes dickhilleni en un abrevadero de Sierra Arana, que tras ser enviados al Museo de Ciencias Naturales de Madrid ha sido confirmada la presencia del hongo.

Desde nuestro blog proponemos el protocolo a seguir para evitar la trasmisión de la enfermedad.


La quitridiomicosis es una enfermedad que afecta a los anfibios y es una de las causas principales del declive generalizado de los anfibios en todo el mundo. Tal es la magnitud del problema, que la quitridiomicosis ha sido definida como la enfermedad infecciosa conocida más peligrosa para los vertebrados, dado el número de especies afectadas y su capacidad para provocar extinciones.
La enfermedad está provocada por un hongo (ya conocido como “el hongo asesino”), Batrachochytrium dendrobatidis, perteneciente al grupo de los quitridios. Los hongos de este grupo son conocidos desde hace tiempo como parásitos de plantas e invertebrados, pero esta nueva especie recién descubierta resulta letal para los anfibios.
Las poblaciones de anfibios afectadas por la enfermedad que produce este hongo desaparecen en pocos meses, aunque el medio permanece inalterado. Cuando las zoosporas del hongo entran en contacto con los anfibios, se fijan en la queratina de la piel y, a los pocos días, desarrollan esporangios maduros, que generan un tubo de descarga que perfora la piel del animal infectado para liberar nuevas zoosporas.
Todas las evidencias sugieren que el hombre, en los últimos años, podría estar introduciendo el patógeno en las zonas afectadas. Así, en muchos países se han detectado anfibios infectados en comercios de animales de compañía, animales de laboratorio e incluso en partidas para consumo humano. Sin duda, la gran virulencia que presenta Bd para muchas especies de anfibios, indica que ha sido recientemente introducido en la gran parte de su distribución actual.
La quitridiomicosis se descubrió hace pocos años en Australia y Centroamérica, pero está ya distribuida por gran parte del mundo, incluida España, donde se han registrado varios casos en áreas de montaña.
En Andalucía la enfermedad fue detectada por primera vez en 2010 en dos poblaciones de sapo partero bético del P.N. de Sierra Tejeda en Málaga y otra del P.N. de Cazorla Segura y las Villas en Jaén.
Recientemente el hongo también ha sido detectado en Granada. En mayo de 2011, en un abrevadero se Sierra Arana, fueron encontrados muertos varios adultos de sapo partero bético (Alytes dickhilleni). Tras ser enviados al Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, el equipo de Jaime Bosch, ha podido confirmar que la muerte se produjo por una infección de hongos quitridios.
En Granada la situación es especialmente preocupante si la enfermedad llegara a altas cumbres como Sierra Nevada. Se ha comprobado que la enfermedad tiene especial virulencia en lugares de clima frio, pudiendo producirse mortalidades masivas como las ocurridas en Peñalara y los Pirineos.
1.   LUGAR AFECTADO
La mortalidad fue detectada en un abrevadero de Sierra Arana (se omite la localización exacta para evitar acciones de desaprensivos).
En la zona existen varios puntos de agua cercanos en los que también se reproduce el sapo partero bético, por lo que es muy probable que también se encuentren infestados.  

Como en cualquier otra enfermedad infecciosa, la principal forma de luchar contra estas enfermedades es evitando que se extiendan de modo que hay que evitar los muestreos de organismos acuáticos tanto este punto como en zonas aledañas.
3.  RECOMENDACIONES ANTE LA ENFERMEDAD

Para evitar la expansión de la Quitriodimicosis la Consejería de Medio Ambiente de Junta de Andalucía recomienda:
·         Reducir al mínimo las visitas y los muestreos en los lugares afectados, tan solo los necesarios para el seguimiento de la enfermedad, los cuales deberán ser llevados a cabo por personal cualificado y autorizado.
·         Evitar también las traslocaciones de anfibios y la introducción de especies exóticas en puntos de agua, pues pueden ser reservorio de la enfermedad.
Si hay que realizar muestreos, antes de realizar los trabajos de campo se debe:
·         Esterilizar todo el material que vaya a entrar en contacto con el medio o con algún animal.
·         Usar guantes desechables para el manejo de ejemplares.
·         Utilizar, en la medida de lo posible, material desechable.
·         Llevar desinfectante para limpiar el material de trabajo tras su uso (ver procedimiento de desinfección).
·         Si es necesario, retener ejemplares durante un breve periodo de tiempo (por ejemplo para ser pesados o medidos), almacenar estos de forma individual en bolsas de plástico nuevas o recipientes previamente desinfectados (ver procedimiento de desinfección 3).
·         Desinfectar, después de su uso, cualquier instrumental que haya estado en estrecho contacto con un ejemplar antes de ser usado con otros ejemplares (sobre todo si ha producido heridas, tales como tijeras, pinzas, etc.).
·         Si se han mantenido ejemplares en cautividad, no devolverlos nunca al medio sino ha sido mantenido en condiciones controladas en todo momento.

Procedimiento de desinfección del material de campo
Lavar bien todo el material con abundante agua para eliminar los restos de materia orgánica. Sumergir todo el material en un desinfectante comercial usado en veterinaria (Virkon) siguiendo las instrucciones del fabricante. Si este procedimiento se realiza en campo, hay que alejarse al menos 200 metros del agua.
Si no se dispone de un desinfectante comercial se puede usar lejía doméstica o usar alcohol en alguna de las siguientes combinaciones:
·         Inmersión en lejía doméstica sin diluir (hipoclorito sódico al 4%) durante al menos 5 minutos.
·         Inmersión en alcohol de 70 º durante al menos 30 minutos.
·         Inmersión en alcohol absoluto y después quemar.
·         Inmersión en glutaldehido al 1 % durante al menos 15 minutos.
·         Inmersión en agua hirviendo durante 10 minutos.
·         Eliminar los restos del desinfectante con abundante agua.
·         Dejar secar al sol el máximo tiempo posible (mínimo 3 horas).
Recogida de ejemplares con síntomas de enfermedad o encontrados muertos sin causa evidente (por ejemplo un atropello en carretera).
Recoger el ejemplar o sus restos usando guantes desechables e introducirlo en una bolsa de plástico nueva, sin que entre en contacto con otros ejemplares o cualquier objeto.
Si se trata de una ejemplar aún vivo, o de un resto muy fresco, almacenarlo a baja temperatura (unos 6-8ºC) hasta realizar el envío. Si el envío no puede realizarse a las pocas horas, fijar el ejemplar o los restos en alcohol al 70 % antes de realizar el envío.
Si se trata de un resto encontrado en mal estado, fijarlo en formol al 4% antes de realizar el envío.
Enviar el material, lo antes posible y debidamente empaquetado para impedir el contacto con el exterior, a un experto para su análisis en laboratorio.

lunes, 7 de noviembre de 2011

MEJORA DE PUNTOS DE CRIA DE ANFIBIOS AMENAZADOS

 El sapo partero bético es la especie más beneficiada en Granada

Durante 2009 y 2010, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha llevado a cabo el “Programa de Actuaciones para la Conservación de los Anfibios Amenazados de Andalucía”. Este programa, cofinanciado por la Unión Europea, ha consistido en la restauración de algunos puntos de agua para mejorar el hábitat de reproducción de algunos anfibios amenazados, que en Andalucía oriental han sido la salamandra común (Salamandra salamandra longirostris), el tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) y el sapo partero bético (Alytes dickhilleni).
En la provincia de Granada se ha trabajado en nueve puntos de agua, tres de ellos en el término municipal de Íllora, dos en el de Huétor-Santillán, y uno en cada uno de los municipios de Albolote, Albuñuelas, Gor y Puebla de Don Fadrique, casi todos en terrenos de titularidad pública. Las obras han ido dirigidas aquí al sapo partero bético (ocho puntos de agua), salamandra común (un punto de agua) y tritón pigmeo (un punto de agua), aunque se han beneficiado otros anfibios que también se reproducen en esos enclaves, como el gallipato (dos puntos de agua), sapo común (cuatro puntos de agua), sapo corredor (dos puntos de agua), sapillo moteado ibérico (un punto de agua), sapillo pintojo meridional (dos puntos de agua), sapo de espuelas (un punto de agua) y rana común (dos puntos de agua).
Gracias a este programa, en nuestra provincia se han sustituido abrevaderos que no permitían la reproducción de los anfibios por otros adecuados para ello, se han reparado albercas deterioradas que permanecían secas y que ahora almacenan agua, se han construido rampas para la entrada y salida de ejemplares, se han arreglado conducciones de agua que habían dejado de alimentar estos enclaves, se han construido charcas, se han eliminado peces alóctonos depredadores, se han vallado lugares para evitar la entrada de ganado, y se han colocado paneles informativos sobre la presencia de anfibios amenazados. El resultado ha sido muy positivo pues a los pocos meses de terminar las obras ya habían aparecido las primeras larvas en casi todos los enclaves.
Hasta hace pocos años, los anfibios no se incluían entre los grupos de animales merecedores de planes de restauración de hábitats, por lo que es una gran satisfacción comprobar cómo la administración se gasta sus dineros en estas humildes sabandijas. Felicitamos por ello a los responsables de este programa.

            Abrevadero construido gracias a este programa 
Texto y fotos: José Mª González Cachinero

miércoles, 2 de noviembre de 2011

TALLER DE HERPETOS EN ANDUJAR

Anfibios y reptiles de la Sierra de Andújar
El galápago europeo encuentra en Sierra Morena sus últimos reductos andaluces siendo por ello una especie emblemática.


Dentro del ciclo de cursos y talleres organizados por la Consejería de Medio Ambiente y el Parque Natural Sierra de Andújar durante la temporada de 2011, el pasado sábado se centró en el conocimiento y divulgación de la fauna local de anfibios y reptiles de esta parte de Sierra Morena oriental, una de las áreas herpetodiversas de la península ibérica, con 22 especies (12 anfibios y 20 reptiles), entre ellos especies endémicas o amenazadas en el contexto mediterráneo peninsular, como el tritón ibérico, el sapo partero ibérico, el galápago europeo, la culebra de collar o la víbora hocicuda. La actividad se celebró en el Parque Forestal del Cercado del Ciprés, con la asistencia de una veintena de participantes. La jornada concluyó con un desplazamiento hasta el cauce del río Jándula y sus alrededores, donde se pudieron observar algunas de las especies tratadas.
La iniciativa estaba dirigida a empresarios del espacio protegido relacionados con la educación ambiental y el turismo, así como a naturalistas locales, tuvo entre los objetivos propuestos la formación a empresarios en el conocimiento de los herpetos para su utilización como recurso en el turismo de naturaleza y la educación ambiental. Igualmente, la actividad permitió conocer la biología, la diversidad, la situación y la distribución de los anfibios y reptiles en el Parque Natural Sierra de Andújar y aprender a identificar las diferentes especies que se pueden observar dentro de este espacio protegido.
El curso, de carácter gratuito, fue impartido durante el día del sábado por dos herpetólogos de la Asociación Herpetológica Granadina.
Algunos Blogs y diarios que han recogido la noticia de la actividad:


http://www.ideal.es/jaen/v/20111024/andujar/sierra-andujar-encuentra-otro-20111024.html

http://www.diariojaen.es/index.php/menuprovincia/andujar/43700-curso-para-conocer-los-anfibios-del-parque-natural